lunes, 20 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (IX).

Radiactividad natural

El gas natural que más riesgo radiactivo tiene es el radón, que es fruto de la desintegración del uranio contenido en las rocas, principalmente de naturaleza granítica, tan abundantes en nuestra región.
Las partículas alfa emitidas por el radón son altamente ionizantes, pero tienen poco poder de penetración, tan poco que no son capaces de atravesar la piel o una simple mascarilla. Sin embargo, al ser inhalado el gas, ese escaso poder de penetración se convierte en un problema, ya que las partículas no consiguen escapar del organismo, y depositan toda su energía en él, pudiendo ocasionar lesiones o patologías de muy diversa gravedad según sea la cantidad de radón inhalado. Se ha documentado la aparición de cáncer de pulmón a causa de la expocición prolongada a este elemento.
Las áreas de mayor riesgo se asocian a minas y cuevas, así como a las construcciones que presenten sótanos y zonas sin ventilación, como pueden ser los cada vez más abundantes chalets y segundas viviendas y las casas cerradas de los pueblos asentados en las áreas graníticas extremeñas, que no se ventilan en meses. Comarcas como La Vera, Jerte, Montánchez, Alcántara o Alburquerque, por ejemplo, es decir, todas ellas con substrato granítico, tienen niveles de emisión de radón medios (más de 14 micro-Roentgen por hora). Destaca la provincia de Cáceres en cuanto a este riesgo respecto a la de Badajoz.
Ello coincide básicamente con la radiación natural emitida por el subsuelo (mapa de radiación natural). No obstante, a veces la acumulación de gas radón no coincide con áreas plutónicas, sino que se acumulan en otros materiales geológicos capaces de almacenarlo (minas, cuevas, etc.), de lo que se deduce que por debajo deben existir materiales germinales de radiación (granitos, etc.).



Su prevención pasa por el acondicionamiento de los subterráneos para su ventilación o, en el caso de viviendas antiguas, la ventilación periódica que reduzca los niveles de gas en el ambiente interior. En el siguiente mapa, por ejemplo, se observan los niveles de radón dentro de las viviendas.

Para saber más: http://www.elradon.com/.

viernes, 17 de diciembre de 2010

En recuerdo de Larry Rowan, por Pablo Gumiel.

Tal y como él deseaba, desde ayer, día 16 de diciembre de 2010, Larry Rowan, geólogo estadounidense, forma parte definitivamente de los extensos campos extremeños. Rowan trabajó en la cartografía geológica de las aureolas metamórficas de Plasenzuela, Trujillo y Alburquerque, entre otros puntos. Por eso le he pedido a su colega y amigo, Pablo Gumiel, que me enviara unas líneas recordando la figura profesional y humana de Lawrence Rowan, muy ligado a Extremadura. Son éstas (texto bilingüe):

Lawrence C. Rowan, de 76 años, fue uno de los pioneros en la aplicación de la teledetección en el campo de la cartografía geológica y de los yacimientos minerales de Oriente Medio y otras regiones del mundo. Ha muerto de cáncer el 2 de mayo de 2010 en su casa de Reston, Virginia.
[Lawrence C. Rowan, 76 years old, was one of the pioneers in the application of remote sensing in the field of geological mapping and mineral deposits of the Middle East and other regions. He died of cancer on May 2, 2010 at his home in Reston, Virginia.]

Larry Rowan nació en Charlottesville y se crió en Lovingston, en las montañas del Blue Ridge,Virginia. Se graduó en 1955 en la Universidad de Virginia, donde acabó la licenciatura en geología en 1957 y realizó su tesis doctoral en la Universidad de Cincinnati en 1964. El Dr. Rowan se unió a la rama de Astrogeología del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) a mediados de la década de 1960. Trabajó en Flagstaff, Arizona, en la aplicación de imágenes espectrales tomadas por la Misión Lunar Apolo para la cartografía de la superficie lunar. En 1972, cambió su residencia a Reston (Virginia), la sede central del USGS. Es autor y coautor de más de 70 trabajos científicos de prestigio internacional y se jubiló el año 2004, aunque se mantuvo en activo como emérito.
[Larry Rowan was born in Charlottesville and grew up in Lovingston, in the Blue Ridge mountains, Virginia. He graduated in 1955 from the University of Virginia, where he finished his degree in geology in 1957 and completed his Ph. D. at the University of Cincinnati in 1964. Dr Rowan joined the branch of Astrogeology of the U.S. Geological Survey (USGS) in the mid 1960's. He worked in Flagstaff, Arizona, in the application of spectral images taken by the Apollo Lunar mission to map the lunar surface. In 1972, he moved to Reston (Virginia), to the USGS main headquarters. He is author or coauthor of more than 70 papers of internationally recognized scientists and retired in 2004 but remained active as emeritus.]

Hay muchas cosas que destacar de Larry, pero es merecido señalar que recibió una medalla por Servicios Distinguidos del USGS y la medalla “William T. Pecora”, a propuesta conjuntamente por la NASA y el Departamento de Interior de los Estados Unidos, en reconocimiento de sus logros en el campo de la teledetección.
[There are many things to emphasize to Larry, but it is worth noting that he received a Distinguished Service Award from the USGS, and the “William T. Pecora” award, a proposal jointly by NASA and the Department of Interior of the United States, in recognition of his achievements in the field of remote sensing.]

Tuve el privilegio de conocer a Larry hace unos 30 años, a través de Carmen Antón-Pacheco, quién comenzaba con la teledetección en el Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Tuve la suerte de participar, como conocedor de los yacimientos minerales de Extremadura, en una serie de proyectos de cooperación entre el USGS y el IGME en el “Carolina Slate Belt” (Apalaches, USA) y en Extremadura, y posteriormente en el estudio de alteraciones hidrotermales en la “Faja Pirítica” y en las carbonatitas en Iron Hill (Colorado). Ni que decir tiene, lo que aprendí de Larry y de todo el equipo que participó en los proyectos. Pero si hay algo más importante que el conocimiento, son las personas y en concreto, Larry era de esas personas que dejan huella y nunca se les puede olvidar. Maestro de Maestros, incansable al desaliento, un gran trabajador y con gran sentido del humor.
[I had the privilege of knowing Larry for about 30 years, through Carmen Antón Pacheco, who started with remote sensing in the Geological Survey of Spain (IGME). I was fortunate to participate as an expert in mineral deposits of Extremadura, in a series of cooperation projects between the USGS and IGME in the "Carolina Slate Belt" (Appalachian Belt, USA) and in Extremadura, and later in the study of hydrothermal alterations in the "Pyrite Belt" and the carbonatites of Iron Hill (Colorado). Needless to say, what I learned from Larry and the entire team that participated in the projects. But if there is something more important than knowledge, are the people and in particular, Larry was one of those people that leave their mark and never can forget. Master of Masters, tireless to discouragement, a hard worker and a great sense of humor.]

Lo más importante, Larry era un hombre noble y bueno. De hecho, nuestra amistad sobrepasó los términos profesionales y nuestra relación pasó a ser realmente familiar, era de verdad nuestra “familia americana”.
[Most importantly, Larry was a man noble and good. In fact, our friendship went beyond the professional terms and our relationship became really familiar, was truly our "American family."]


Larry Rowan y Pablo Gumiel hace dos años en Trujillo. Incluso viendo el Castillo, no pueden dejar de mirar las rocas.
Larry Rowan and Pablo Gumiel two years ago in Trujillo. Even seeing the Castle, they cannot stop looking at the rocks.

Quiero destacar que desde su primer viaje a Extremadura descubrió esta tierra y nunca pudo olvidarla. Quizás me cabe la satisfacción de haber tenido algo de culpa en esto. En nuestro último viaje a USA, después de asistir al congreso de la Sociedad Geológica de América (GSA), mi mujer, Mónica, y yo pasamos por Washington para ver a su esposa, Frances Ferguson Rowan y nunca olvidaré, que a petición de ella, nos dijo que si podríamos traer parte de las cenizas de Larry para que reposen cerca de Trujillo, porque él así lo habría querido y formar parte de esta tierra que tanto le gustaba. Así lo hemos hecho, con orgullo y nunca podré olvidar aquel momento.
[I emphasize that from his first trip to Extremadura Larry discovered this land and could never forget. Maybe I have the pleasure of having something to blame for this. On our last trip to the U.S., after attending the congress of the Geological Society of America (GSA), my wife, Mónica, and I went to Washington to see his wife, Frances Ferguson Rowan and never forget, that at her request, told us that if we could bring some Larry's ashes for resting near Trujillo, because he would have liked to be part of this land that he loved. We have done so with pride and never forget that moment.]

Larry amigo, descansa en paz para siempre, ya que parte de ti está aquí en Extremadura, donde tú querías.
[Dear Larry, rest in peace forever, as some of you are here in Extremadura where you wanted.]

Pablo Gumiel (December 15th, 2010)

jueves, 16 de diciembre de 2010

El legado minero-ambiental de los Romanos en Plasenzuela.

Con el título "More than broken jars and roof tiles: the environmental legacy of a Roman mineral industry at Plasenzuela, Extremadura, Spain" un grupo de investigadores americanos y españoles realizó unos de esos curiosos estudios de los que pocas veces se hacen eco los medios de comunicación y, diría yo, no mucho más los circuitos científicos habituales.
El trabajo original se presentó como póster en el Simposio de Metales y Antigüedades, celebrado en Harvard, entre el 10 y el 13 de Septiembre de 1997. Los autores son Robert G. Schmidt, Cathy M. Ager y Juan Gil Montes. En la web http://minerals.usgs.gov/east/plasenzuela/background.html se incluye un resumen (en inglés) del mismo, actualizado el año 2001.
Participaron en este proyecto también los geólogos Carmen Antón-Pacheco y Pablo Gumiel, así como otros profesionales de la Universidad de Extremadura, como J.Mª Corrales, D.Gómez Amelia o S.Schnabel, o expertos en otras materias (J.C.Casco, M.Moreno Morales y E.Aguilera Collado). También colaboró la Fundación Xavier de Salas, de Trujillo.
Teniendo en cuenta que lo que se pretendía era conocer el grado de contaminación habida en una zona concreta por el plomo emitido por las chimeneas de fundición de épocas romanas, la analogía con los actuales estudios ambientales de contaminación de suelo por inmisiones es muy evidente, por lo que recomiendo la lectura del trabajo completo.

No obstante, presento a continuación un breve resumen en castellano, para dar una idea de las características de dicho trabajo:

El distrito de plata-plomo de Plasenzuela (provincia de Cáceres) fue explotado por los mineros romanos durante alrededor de un siglo, 20 a.C. a 80 d.C., y por los mineros modernos desde la década de 1850 hasta 1908. Hay evidencias de fundición generalizada en la época romana, con cantidades significativas de metales, como plomo, zinc, arsénico, cadmio y cobre. Metales de ambos periodos (época romana y época moderna) se han dispersado ampliamente por el entorno, y especialmente en los suelos cercanos y en las plantas y los aluviones del río. Una extensa zona donde las concentraciones de plomo del suelo excedían el nivel de fondo regional de 40 ppm en muchos sitios sigue siendo inexplicable, pero algunos de ellos puede ser el resultado de la deposición causada por los humos de los hornos de fundición romana.
Los minerales fueron depositados originalmente en forma de sulfuros en haces de venas, estrechas y subverticales, dentro de una secuencia replegada de pizarras y grauvacas (Complejo Esquisto-Grauwáquico). Los minerales de la ganga son principalmente cuarzo y carbonatos. Las partes superiores de las venas, los primeros 60 metros, habrían sido oxidadas por las aguas superficiales. Cambios importantes en el proceso de fundición pudieron haber sido necesarios cuando las minas romanas llegaran por debajo de la zona de oxidación y extrajeran los minerales de sulfuro a mayor profundidad.

Los mineros romanos profundizaron las explotaciones subterráneas hasta una profundidad de al menos 137 (unos 80 metros bajo el nivel freático). Los pozos poco profundos y las zanjas fueron sin duda comunes, pero en su mayoría están ocultos o no pueden reconocerse. Las labores romanas se observaban mejor durante la explotación moderna, habiéndose recuperado algunos artefactos romanos.
Se esperaba encontrar cantidades significativas de metales en las escombreras y en las escorias de fundición, sin tener en cuenta que la contaminación también estaba presente en la vegetación, en los sedimentos y en los aluviones del río Tamuja aguas abajo, durante al menos 18 km por debajo de la última mina, y probablemente en las aguas de drenaje de las minas.  
Hay unos 20000 ppm (2,0%), plomo, 7000 ppm (0,7%), zinc, y 5000 ppm (0,5%) de arsénico en las escombreras, valores muy superiores a los que aparecen en los suelos sobre rocas similares fuera de la zona minera, donde rara vez superan los 40 ppm de plomo, 115 ppm de zinc y 100 ppm de arsénico. Las muestras de suelo tomadas en las escombreras indican que los metales siguen siendo transportados por los sistemas de drenaje locales. Mientras que el total de las zonas afectadas es relativamente pequeña, son más que suficientes para demostrar la posible persistencia de los metales tóxicos en suelos.
Miles de toneladas de escorias fueron transportadas unos 700 m cerca del río Tamuja. Los hornos no han sido localizados, aunque hay piezas de granito de los muros de los hornos dispersas por las escorias. Del mismo modo, fragmentos no erosionados de teja romana se encuentran incluidos en los escoriales. Roswag (1853), que tuvo acceso a las antiguas minas antes del desarrollo de las minas modernas, considera a la escoria de origen romano.  
Esquema de horno de fundición de época romana, como los aparecidos en Grecia.
La mayoría de las muestras de escoria contienen un 5-7% de plomo, un 3-7% de zinc y un 0,02-0,04% de arsénico. Los minerales metálicos son ricos en arsénico, aunque gran parte del mismo podría haberse evaporado en el proceso de fundición, por lo tanto, hay relativamente pocos productos de horneado. Cerca del río Tamuja, las escorias siguen siendo lavadas durante las grandes inundaciones y están presentes en las gravas del río hasta 23 km aguas abajo. Sin embargo, muchos miles de toneladas de escoria permanecen aún in situ.
Los suelos intersticiales de los escoriales contienen 1,5-2,3% de plomo y 0.3-0.6% de zinc, con lo que el ratio Pb/Zn es mayor en el suelo. Estos metales pueden estar contenidos en los residuos de fundición fina en el suelo, o tal vez lixiviados de los fragmentos de escoria.
Los suelos en muchos sitios parecen estar alejados de la actividad minera, así como de la mineralización y, sin embargo, siguen conteniendo plomo. Los análisis de suelos en 323 sitios en la parte sur del distrito minero delimitan un área donde el plomo en muchas muestras supera los 40 ppm, el fondo normal en la región. La zona anómala cruza diversos tipos de roca, se aparta de la tendencia de mineralización, y se extiende hacia el noreste, la dirección probable del viento predominante.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

X Aniversario del Proyecto Arqueológico de Fuentes de León.

Ayer, en el Bar-Restaurante Noga, en la localidad pacense de Fuentes de León, tuvo lugar un interesantísimo evento, una jornada de difusión sobre los resultados obtenidos durante estos últimos 10 años de los estudios arqueológicos llevados a cabo en las Cuevas de Fuentes de León. El título concreto era “Estudio de la ocupación humana en las Cuevas de Fuentes de León. 10 años de proyecto arqueológico”.
El acto comenzó hacia las 19:45, con una presentación institucional por parte de la Teniente de Alcalde (Remedios Gil), del director del proyecto (el Dr. Hipólito Collado) y del actual director del espacio natural (Pedro Muñoz).
Posteriormente, se resumieron los resultados arqueológicos de la década 2000-2010, del paisaje vegetal durante la prehistoria en Fuentes de León, de los instrumentos de piedra utilizados por nuestros ancestros en esta zona peninsular, de la presencia de los osos más meridionales hasta ahora encontrados en yacimientos del pleistoceno y, finalmente, la presentación del proyecto documental: “Entre la tierra”.

El Dr. Collado durante su intervención "El proyecto arqueológico. Principales resultados".
Los señores David Duque y David García, en su presentación titulada “El paisaje vegetal durante la Prehistoria en el Monumento Natural “Cuevas de Fuentes de León”. No pudo asistir el autor principal (F.M.Vázquez).
  
Los hermanos Sara y Pedro Cura, durante su intervención, titulada “Los instrumentos de piedra en la prehistoria de Fuentes de León y su contexto arqueológico en el occidente de la Península Ibérica”.

Doña Nuria García, durante su intervención, titulada "Hace 190.000 años: Osos en las cuevas de Fuentes de León".

Clara Alonso, durante la presentación del proyecto documental "Entre la tierra".

Al acto asistieron un centenar de personas, lo que demuestra el gran interés de estos temas en la localidad. Hubo un turno de preguntas, con participación especial de los vecinos, con unas reflexiones finales acerca de la importancia de estos yacimientos y su futuro.
Ha sido muy importante para los ciudadanos extremeños y para la ciencia arqueológica en general este acto, que es la puesta de largo definitiva de un proyecto que ha ido sobreviviendo gracias al ánimo y empuje de su director y del gran número de personas que han participado en el mismo.
Quiero recordar que la llama que prendió la mecha de la reactivación (había habido estudios geoespeleológicos anteriores) de los estudios en Fuentes de León fue encendida, valga el símil, por Ignacio Masero, quien reexploró todas aquellas cavidades ya conocidas, pero por entonces (año 1999) en claro olvido por parte de estudiosos y científicos. Luego iríamos otros muchos detrás para agrandar, como ha sido, el conocimiento y para devolver la ilusión a este pueblo por reconocer los valores que esconde su subsuelo. Quizá el futuro documental de Clara Alonso pueda expresar con imágenes mejor que nadie este efecto catarata que tendrá la acertadísima presentación ayer realizada.

martes, 14 de diciembre de 2010

"La Brigadiera", por Eduardo Hernández-Pacheco.




Se ha dicho de este gran geólogo que era uno de los exponentes de la Generación del 98 científica. Ciertamente, la prosa de don Eduardo Hernández-Pacheco nos recuerda mucho a la de aquellos literatos más conocidos de hace algo más de un siglo. Nombres como Maeztu, Menéndez Pidal, Unamuno, Valle-Inclán, los Baroja o los Machado, entre otros muchos, nos son familiares por razones artístico-literarias, pero no así sus coetáneos científicos.
Si de literatura se trata, es evidente que la de aquellos escritores era y sigue siendo muy peculiar, con una narrativa recargada y un lenguaje más tortuoso que el utilizado hoy en día en líneas generales, por no entrar en el fondo crítico político-social que transmitían. Tanto en las artes escritas como en las ciencias también escritas, los estilos confluían y un buen ejemplo son cualesquiera de aquellos documentos geológicos de entre siglos (XIX-XX) que nos brindan la oportunidad de apreciar no sólo las descripciones sino el estilo y expresión literaria en sí mismos.
Traigo en esta ocasión un caso paradigmático para el conocedor de la obra de don Eduardo Hernández-Pacheco y Estevan, que escribiría un opúsculo literario, titulado "La brigadiera", en 1950. Consta de tres partes: Los Olivos, El Brigadier y El Manantial. Sus protagonistas son El Rubio, don Diego Pacheco (el Brigadier), doña Gerónima Pavón (la Brigadiera), el cura Limones, don Atanasio y el estudiante Pavón, así como otros tipos populares del pueblo español.
En este breve texto, publicado por la Revista Alcántara, de la Diputación Provincial de Cáceres, don Eduardo Hernández-Pacheco, el literato, nos revela parte de su propia biografía (existen personajes que podemos identificar con sus ancestros e, incluso con él mismo), una capacidad notable de expresión y una vena narrativa amena (dentro de los límites propios de ese estilo literario, hoy desgraciadamente desfasado) y con un fino, finísimo, sentido del humor, que raya claramente el sarcasmo (leer el texto correspondiente a la escena de la caida de la Pantalona, más abajo). Lástima que no acabara siendo más que una novela breve.
Transcribo algunos párrafos sueltos (con su léxico y puntuaciones originales), para el disfrute (don Eduardo diría "solaz") de quienes lean estas líneas:
"Una tarde tres conspicuos varones avanzaban lentamente por la callejilla camino de la fuente del tío Rubio para fumar un cigarrillo a la sombra de la higuera y beber la fresca agua del manantial. El más viejo era el párroco, el cura Limones, persona inteligente y discreta, de carácter enérgico y un tanto autoritario y dominante. También de edad madura era don Atanasio, funcionario del Ministerio de Hacienda, que había solicitado la jubilación y regresado de Madrid a su pueblo para atender su quebrantada salud. El tercer paseante era Pavón, estudiante con espolones, o sea que había pasado de pollo. Cursó la carrera sacerdotal en Badajoz, y cuando se aproximaba la cuestión de votos y ceremonias, torció rumbo y cursó Derecho en las universidades de Salamanca primero y después en Madrid. Era algo aficionado a la Historia y a la Literatura y mediano latinista".
"A la viuda del brigadier, que hizo de Alcuéscar capital militar del distrito de Tajo a Guadiana, el vecindario guardó siempre gran consideración y respeto, denominándola por antonomasia "la Señora" y más generalmente "la brigabiela", corrupción popular de la  brigadiera".
"En el fragor de la pelea la Rina dió un empujón a la Pantalona y ésta cayendo de espaldas, se dió un golpazo contra las piedras del brocal y cayó de cabeza a la poceta. Las piernas agitándose convulsivamente, era lo único que sobresalía del agua, pues la estrechez de la poceta y el golpe, impedían se revolviese el náufrago; y allí se hubiera ahogado, si tirando de los pies no la hubieran sacado y tendido bajo la higuera para que se repusiera de la descalabradura, del remojón y del susto".

lunes, 13 de diciembre de 2010

Museo Geológico y Minero de Santa Marta 2010.

De aquí a una semana exactamente, el día 20 de Diciembre, se inaugurará el Museo Geológico y Minero de Santa Marta de los Barros. Si bien hace ya unos años se inauguró una exposición permanente mineralógica en el edificio del Ayuntamiento de esta localidad, es ahora cuando se hace oficial este museo, otro apoyo a la Geología extremeña, que hacía mucha falta.
Hasta ahora, la colección mineralógica se había ido ampliando con numerosos fósiles y rocas, algún que otro meteorito y una extraordinaria colección de minerales fluorescentes, estando expuesto todo este material en el Museo Etnográfico. Ahora, en sala independiente, el Museo tendrá protagonismo propio, mejorando considerablemente la oferta cultural de la Comarca de Barros.
Junto con el Museo de Geología de Extremadura (Mérida), el MUGEMISA, como se lo conocerá coloquialmente, consituirá un referente regional, que ganará mayor impulso cuando se rehabilite definitivamente el poblado minero de los Llanos y sus minas asociadas, un proyecto de grandísimo interés socioeconómico.
Enhorabuena al Ayuntamiento y a la Junta de Extremadura por apoyar este proyecto, novedoso en una comarca con excasa tradición minera... ¡hasta ahora!, porque empiezan a ver la luz los tesoros subterráneos que esconde.
Y enhorabuena también a todos aquellos que han participado en este importante logro, especialmente a la empresa Técnicas Mineras Santa Marta, S.L.
En la imagen, el recuadro amarillo indicaría la ubicación del MUGEMISA,
mientras que el recuadro rojo (arriba a la derecha) indicaría la Mina Los Llanos.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (VIII).

Erosión y sedimentación continentales

Este riesgo, de origen mixto, se asocia en Extremadura a las zonas que han sufrido una importante deforestación y la utilización de técnicas de cultivo defectuosas. En el caso de la deforestación, Extremadura, a pesar del gran patrimonio que aún conserva, comienza a dejar ver un grado importante de erosión (en algunos casos supera las 200 toneladas de suelo edáfico perdidas por cada hectárea y año), asociada sobre todo a zonas montañosas (Valle del Jerte, Sierra de Gredos, Sierra de Gata, Sierra de Altamira, Sierra de Montánchez y Sierra de las Villuercas). En la provincia de Badajoz la erosión es sensiblemente inferior a Cáceres, ya que nunca se llegan a las 200 Tm/Ha/año.

Su predicción se realiza a través de los mapas de erosión potencial y de los mapas de estados erosivos.

Su prevención se debe llevar a cabo principalmente a través de planes de repoblación (que han comenzado a desarrollarse hace poco tiempo) unidos a una eficaz vigilancia forestal para evitar los incendios (que actualmente se ejecuta a través de los Planes INFOEX) y, en segundo lugar, con la realización de embalses que laminen las avenidas y su erosión derivada.

La sedimentación (o aterramiento) se produce sobre todo en las infraestructuras hidráulicas de nuestra región (embalses, canales y acequias de nuestros sistemas de riego), alcantarillado de las ciudades, etc. Se debe esencialmente a la falta de cobertura vegetal del territorio, lo que facilita enormemente el incremento de la erosión superficial, depositándose los materiales en suspensión en aquellos lugares propicios para ello (embalses, presas, cauces, canalizaciones, etc.).

Su predicción y prevención son idénticas que para la erosión, a lo que debe sumarse el buen mantenimiento de los sistemas de riego.
Mapa de áreas con riesgo cualificado de erosión.

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...