jueves, 16 de diciembre de 2010

El legado minero-ambiental de los Romanos en Plasenzuela.

Con el título "More than broken jars and roof tiles: the environmental legacy of a Roman mineral industry at Plasenzuela, Extremadura, Spain" un grupo de investigadores americanos y españoles realizó unos de esos curiosos estudios de los que pocas veces se hacen eco los medios de comunicación y, diría yo, no mucho más los circuitos científicos habituales.
El trabajo original se presentó como póster en el Simposio de Metales y Antigüedades, celebrado en Harvard, entre el 10 y el 13 de Septiembre de 1997. Los autores son Robert G. Schmidt, Cathy M. Ager y Juan Gil Montes. En la web http://minerals.usgs.gov/east/plasenzuela/background.html se incluye un resumen (en inglés) del mismo, actualizado el año 2001.
Participaron en este proyecto también los geólogos Carmen Antón-Pacheco y Pablo Gumiel, así como otros profesionales de la Universidad de Extremadura, como J.Mª Corrales, D.Gómez Amelia o S.Schnabel, o expertos en otras materias (J.C.Casco, M.Moreno Morales y E.Aguilera Collado). También colaboró la Fundación Xavier de Salas, de Trujillo.
Teniendo en cuenta que lo que se pretendía era conocer el grado de contaminación habida en una zona concreta por el plomo emitido por las chimeneas de fundición de épocas romanas, la analogía con los actuales estudios ambientales de contaminación de suelo por inmisiones es muy evidente, por lo que recomiendo la lectura del trabajo completo.

No obstante, presento a continuación un breve resumen en castellano, para dar una idea de las características de dicho trabajo:

El distrito de plata-plomo de Plasenzuela (provincia de Cáceres) fue explotado por los mineros romanos durante alrededor de un siglo, 20 a.C. a 80 d.C., y por los mineros modernos desde la década de 1850 hasta 1908. Hay evidencias de fundición generalizada en la época romana, con cantidades significativas de metales, como plomo, zinc, arsénico, cadmio y cobre. Metales de ambos periodos (época romana y época moderna) se han dispersado ampliamente por el entorno, y especialmente en los suelos cercanos y en las plantas y los aluviones del río. Una extensa zona donde las concentraciones de plomo del suelo excedían el nivel de fondo regional de 40 ppm en muchos sitios sigue siendo inexplicable, pero algunos de ellos puede ser el resultado de la deposición causada por los humos de los hornos de fundición romana.
Los minerales fueron depositados originalmente en forma de sulfuros en haces de venas, estrechas y subverticales, dentro de una secuencia replegada de pizarras y grauvacas (Complejo Esquisto-Grauwáquico). Los minerales de la ganga son principalmente cuarzo y carbonatos. Las partes superiores de las venas, los primeros 60 metros, habrían sido oxidadas por las aguas superficiales. Cambios importantes en el proceso de fundición pudieron haber sido necesarios cuando las minas romanas llegaran por debajo de la zona de oxidación y extrajeran los minerales de sulfuro a mayor profundidad.

Los mineros romanos profundizaron las explotaciones subterráneas hasta una profundidad de al menos 137 (unos 80 metros bajo el nivel freático). Los pozos poco profundos y las zanjas fueron sin duda comunes, pero en su mayoría están ocultos o no pueden reconocerse. Las labores romanas se observaban mejor durante la explotación moderna, habiéndose recuperado algunos artefactos romanos.
Se esperaba encontrar cantidades significativas de metales en las escombreras y en las escorias de fundición, sin tener en cuenta que la contaminación también estaba presente en la vegetación, en los sedimentos y en los aluviones del río Tamuja aguas abajo, durante al menos 18 km por debajo de la última mina, y probablemente en las aguas de drenaje de las minas.  
Hay unos 20000 ppm (2,0%), plomo, 7000 ppm (0,7%), zinc, y 5000 ppm (0,5%) de arsénico en las escombreras, valores muy superiores a los que aparecen en los suelos sobre rocas similares fuera de la zona minera, donde rara vez superan los 40 ppm de plomo, 115 ppm de zinc y 100 ppm de arsénico. Las muestras de suelo tomadas en las escombreras indican que los metales siguen siendo transportados por los sistemas de drenaje locales. Mientras que el total de las zonas afectadas es relativamente pequeña, son más que suficientes para demostrar la posible persistencia de los metales tóxicos en suelos.
Miles de toneladas de escorias fueron transportadas unos 700 m cerca del río Tamuja. Los hornos no han sido localizados, aunque hay piezas de granito de los muros de los hornos dispersas por las escorias. Del mismo modo, fragmentos no erosionados de teja romana se encuentran incluidos en los escoriales. Roswag (1853), que tuvo acceso a las antiguas minas antes del desarrollo de las minas modernas, considera a la escoria de origen romano.  
Esquema de horno de fundición de época romana, como los aparecidos en Grecia.
La mayoría de las muestras de escoria contienen un 5-7% de plomo, un 3-7% de zinc y un 0,02-0,04% de arsénico. Los minerales metálicos son ricos en arsénico, aunque gran parte del mismo podría haberse evaporado en el proceso de fundición, por lo tanto, hay relativamente pocos productos de horneado. Cerca del río Tamuja, las escorias siguen siendo lavadas durante las grandes inundaciones y están presentes en las gravas del río hasta 23 km aguas abajo. Sin embargo, muchos miles de toneladas de escoria permanecen aún in situ.
Los suelos intersticiales de los escoriales contienen 1,5-2,3% de plomo y 0.3-0.6% de zinc, con lo que el ratio Pb/Zn es mayor en el suelo. Estos metales pueden estar contenidos en los residuos de fundición fina en el suelo, o tal vez lixiviados de los fragmentos de escoria.
Los suelos en muchos sitios parecen estar alejados de la actividad minera, así como de la mineralización y, sin embargo, siguen conteniendo plomo. Los análisis de suelos en 323 sitios en la parte sur del distrito minero delimitan un área donde el plomo en muchas muestras supera los 40 ppm, el fondo normal en la región. La zona anómala cruza diversos tipos de roca, se aparta de la tendencia de mineralización, y se extiende hacia el noreste, la dirección probable del viento predominante.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

X Aniversario del Proyecto Arqueológico de Fuentes de León.

Ayer, en el Bar-Restaurante Noga, en la localidad pacense de Fuentes de León, tuvo lugar un interesantísimo evento, una jornada de difusión sobre los resultados obtenidos durante estos últimos 10 años de los estudios arqueológicos llevados a cabo en las Cuevas de Fuentes de León. El título concreto era “Estudio de la ocupación humana en las Cuevas de Fuentes de León. 10 años de proyecto arqueológico”.
El acto comenzó hacia las 19:45, con una presentación institucional por parte de la Teniente de Alcalde (Remedios Gil), del director del proyecto (el Dr. Hipólito Collado) y del actual director del espacio natural (Pedro Muñoz).
Posteriormente, se resumieron los resultados arqueológicos de la década 2000-2010, del paisaje vegetal durante la prehistoria en Fuentes de León, de los instrumentos de piedra utilizados por nuestros ancestros en esta zona peninsular, de la presencia de los osos más meridionales hasta ahora encontrados en yacimientos del pleistoceno y, finalmente, la presentación del proyecto documental: “Entre la tierra”.

El Dr. Collado durante su intervención "El proyecto arqueológico. Principales resultados".
Los señores David Duque y David García, en su presentación titulada “El paisaje vegetal durante la Prehistoria en el Monumento Natural “Cuevas de Fuentes de León”. No pudo asistir el autor principal (F.M.Vázquez).
  
Los hermanos Sara y Pedro Cura, durante su intervención, titulada “Los instrumentos de piedra en la prehistoria de Fuentes de León y su contexto arqueológico en el occidente de la Península Ibérica”.

Doña Nuria García, durante su intervención, titulada "Hace 190.000 años: Osos en las cuevas de Fuentes de León".

Clara Alonso, durante la presentación del proyecto documental "Entre la tierra".

Al acto asistieron un centenar de personas, lo que demuestra el gran interés de estos temas en la localidad. Hubo un turno de preguntas, con participación especial de los vecinos, con unas reflexiones finales acerca de la importancia de estos yacimientos y su futuro.
Ha sido muy importante para los ciudadanos extremeños y para la ciencia arqueológica en general este acto, que es la puesta de largo definitiva de un proyecto que ha ido sobreviviendo gracias al ánimo y empuje de su director y del gran número de personas que han participado en el mismo.
Quiero recordar que la llama que prendió la mecha de la reactivación (había habido estudios geoespeleológicos anteriores) de los estudios en Fuentes de León fue encendida, valga el símil, por Ignacio Masero, quien reexploró todas aquellas cavidades ya conocidas, pero por entonces (año 1999) en claro olvido por parte de estudiosos y científicos. Luego iríamos otros muchos detrás para agrandar, como ha sido, el conocimiento y para devolver la ilusión a este pueblo por reconocer los valores que esconde su subsuelo. Quizá el futuro documental de Clara Alonso pueda expresar con imágenes mejor que nadie este efecto catarata que tendrá la acertadísima presentación ayer realizada.

martes, 14 de diciembre de 2010

"La Brigadiera", por Eduardo Hernández-Pacheco.




Se ha dicho de este gran geólogo que era uno de los exponentes de la Generación del 98 científica. Ciertamente, la prosa de don Eduardo Hernández-Pacheco nos recuerda mucho a la de aquellos literatos más conocidos de hace algo más de un siglo. Nombres como Maeztu, Menéndez Pidal, Unamuno, Valle-Inclán, los Baroja o los Machado, entre otros muchos, nos son familiares por razones artístico-literarias, pero no así sus coetáneos científicos.
Si de literatura se trata, es evidente que la de aquellos escritores era y sigue siendo muy peculiar, con una narrativa recargada y un lenguaje más tortuoso que el utilizado hoy en día en líneas generales, por no entrar en el fondo crítico político-social que transmitían. Tanto en las artes escritas como en las ciencias también escritas, los estilos confluían y un buen ejemplo son cualesquiera de aquellos documentos geológicos de entre siglos (XIX-XX) que nos brindan la oportunidad de apreciar no sólo las descripciones sino el estilo y expresión literaria en sí mismos.
Traigo en esta ocasión un caso paradigmático para el conocedor de la obra de don Eduardo Hernández-Pacheco y Estevan, que escribiría un opúsculo literario, titulado "La brigadiera", en 1950. Consta de tres partes: Los Olivos, El Brigadier y El Manantial. Sus protagonistas son El Rubio, don Diego Pacheco (el Brigadier), doña Gerónima Pavón (la Brigadiera), el cura Limones, don Atanasio y el estudiante Pavón, así como otros tipos populares del pueblo español.
En este breve texto, publicado por la Revista Alcántara, de la Diputación Provincial de Cáceres, don Eduardo Hernández-Pacheco, el literato, nos revela parte de su propia biografía (existen personajes que podemos identificar con sus ancestros e, incluso con él mismo), una capacidad notable de expresión y una vena narrativa amena (dentro de los límites propios de ese estilo literario, hoy desgraciadamente desfasado) y con un fino, finísimo, sentido del humor, que raya claramente el sarcasmo (leer el texto correspondiente a la escena de la caida de la Pantalona, más abajo). Lástima que no acabara siendo más que una novela breve.
Transcribo algunos párrafos sueltos (con su léxico y puntuaciones originales), para el disfrute (don Eduardo diría "solaz") de quienes lean estas líneas:
"Una tarde tres conspicuos varones avanzaban lentamente por la callejilla camino de la fuente del tío Rubio para fumar un cigarrillo a la sombra de la higuera y beber la fresca agua del manantial. El más viejo era el párroco, el cura Limones, persona inteligente y discreta, de carácter enérgico y un tanto autoritario y dominante. También de edad madura era don Atanasio, funcionario del Ministerio de Hacienda, que había solicitado la jubilación y regresado de Madrid a su pueblo para atender su quebrantada salud. El tercer paseante era Pavón, estudiante con espolones, o sea que había pasado de pollo. Cursó la carrera sacerdotal en Badajoz, y cuando se aproximaba la cuestión de votos y ceremonias, torció rumbo y cursó Derecho en las universidades de Salamanca primero y después en Madrid. Era algo aficionado a la Historia y a la Literatura y mediano latinista".
"A la viuda del brigadier, que hizo de Alcuéscar capital militar del distrito de Tajo a Guadiana, el vecindario guardó siempre gran consideración y respeto, denominándola por antonomasia "la Señora" y más generalmente "la brigabiela", corrupción popular de la  brigadiera".
"En el fragor de la pelea la Rina dió un empujón a la Pantalona y ésta cayendo de espaldas, se dió un golpazo contra las piedras del brocal y cayó de cabeza a la poceta. Las piernas agitándose convulsivamente, era lo único que sobresalía del agua, pues la estrechez de la poceta y el golpe, impedían se revolviese el náufrago; y allí se hubiera ahogado, si tirando de los pies no la hubieran sacado y tendido bajo la higuera para que se repusiera de la descalabradura, del remojón y del susto".

lunes, 13 de diciembre de 2010

Museo Geológico y Minero de Santa Marta 2010.

De aquí a una semana exactamente, el día 20 de Diciembre, se inaugurará el Museo Geológico y Minero de Santa Marta de los Barros. Si bien hace ya unos años se inauguró una exposición permanente mineralógica en el edificio del Ayuntamiento de esta localidad, es ahora cuando se hace oficial este museo, otro apoyo a la Geología extremeña, que hacía mucha falta.
Hasta ahora, la colección mineralógica se había ido ampliando con numerosos fósiles y rocas, algún que otro meteorito y una extraordinaria colección de minerales fluorescentes, estando expuesto todo este material en el Museo Etnográfico. Ahora, en sala independiente, el Museo tendrá protagonismo propio, mejorando considerablemente la oferta cultural de la Comarca de Barros.
Junto con el Museo de Geología de Extremadura (Mérida), el MUGEMISA, como se lo conocerá coloquialmente, consituirá un referente regional, que ganará mayor impulso cuando se rehabilite definitivamente el poblado minero de los Llanos y sus minas asociadas, un proyecto de grandísimo interés socioeconómico.
Enhorabuena al Ayuntamiento y a la Junta de Extremadura por apoyar este proyecto, novedoso en una comarca con excasa tradición minera... ¡hasta ahora!, porque empiezan a ver la luz los tesoros subterráneos que esconde.
Y enhorabuena también a todos aquellos que han participado en este importante logro, especialmente a la empresa Técnicas Mineras Santa Marta, S.L.
En la imagen, el recuadro amarillo indicaría la ubicación del MUGEMISA,
mientras que el recuadro rojo (arriba a la derecha) indicaría la Mina Los Llanos.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (VIII).

Erosión y sedimentación continentales

Este riesgo, de origen mixto, se asocia en Extremadura a las zonas que han sufrido una importante deforestación y la utilización de técnicas de cultivo defectuosas. En el caso de la deforestación, Extremadura, a pesar del gran patrimonio que aún conserva, comienza a dejar ver un grado importante de erosión (en algunos casos supera las 200 toneladas de suelo edáfico perdidas por cada hectárea y año), asociada sobre todo a zonas montañosas (Valle del Jerte, Sierra de Gredos, Sierra de Gata, Sierra de Altamira, Sierra de Montánchez y Sierra de las Villuercas). En la provincia de Badajoz la erosión es sensiblemente inferior a Cáceres, ya que nunca se llegan a las 200 Tm/Ha/año.

Su predicción se realiza a través de los mapas de erosión potencial y de los mapas de estados erosivos.

Su prevención se debe llevar a cabo principalmente a través de planes de repoblación (que han comenzado a desarrollarse hace poco tiempo) unidos a una eficaz vigilancia forestal para evitar los incendios (que actualmente se ejecuta a través de los Planes INFOEX) y, en segundo lugar, con la realización de embalses que laminen las avenidas y su erosión derivada.

La sedimentación (o aterramiento) se produce sobre todo en las infraestructuras hidráulicas de nuestra región (embalses, canales y acequias de nuestros sistemas de riego), alcantarillado de las ciudades, etc. Se debe esencialmente a la falta de cobertura vegetal del territorio, lo que facilita enormemente el incremento de la erosión superficial, depositándose los materiales en suspensión en aquellos lugares propicios para ello (embalses, presas, cauces, canalizaciones, etc.).

Su predicción y prevención son idénticas que para la erosión, a lo que debe sumarse el buen mantenimiento de los sistemas de riego.
Mapa de áreas con riesgo cualificado de erosión.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (VII).

Inundaciones

El peligro por inundaciones se deja ver cada vez que existen precipitaciones fuera de lo común (estadísticamente hablando, ya que desde un punto de vista meramente geológico, las inundaciones han sido, son y serán en sí mismas procesos modeladores de extraordinaria importancia en la mayoría de los ambientes continentales de nuestro planeta).

Mapa de zonas de riesgo por inundaciones.

En Extremadura el riesgo por inundaciones destaca en la cuenca del Guadiana, donde la zona que más probabilidad tiene de sufrirlas es la comprendida entre Mérida y Badajoz (Vegas Bajas). Recuérdense los terribles efectos de las inundaciones de noviembre de 1997 en los ríos Rivillas y Calamón, a su entrada en el casco urbano de Badajoz (esta zona "de alto riesgo" estaba incluida en los mapas de riesgos de inundación elaborados por el IGME años atrás). Las causas de las inundaciones en Badajoz son la intensa deforestación, los malos usos de sus vegas, con desaparición de la sinuosidad y de los cauces secundarios, así como por desafortunadas políticas hidrológicas (encauzamientos, limpiezas, etc.). En la provincia de Cáceres, los afluentes del Tajo pueden sufrir fuertes crecidas, destacando las áreas de Moraleja (ribera de Gata), Coria y Galisteo (río Alagón), Plasencia (río Jerte), así como en las vegas de su afluente el río Tiétar.

En una tarde del verano del fatídico 1997, en Segura de Toro, un pequeño pueblo del norte de Cáceres, una gota fría en la Sierra de Tormantos provocó una avenida de piedras y lodo en la Garganta Grande, que se llevaría por delante todo lo que encontró a su paso, sin que hubiera víctimas humanas (solo un rebaño de cabras se vió diezmado). En toda esa zona, que se corresponde con el Valle del Ambroz, el riesgo de avenidas y avalanchas es muy alto, con bloques y piedras arrastrados debido a la alta capacidad de transporte que presenta el lodo. Sólo hay que echar un vistazo al mapa geológico de la zona para darse cuenta de la gran cantidad de abanicos aluviales debidos sin duda a la tectónica asociada a la falla de Plasencia (sistemas de fracturas conjugadas). Lo que se desconoce es el periodo de retorno de estas avenidas, que debe ser bastante alto, dado que no se conocen datos históricos de un fenómeno semejante.

La predicción de las inundaciones se realiza mediante los correspondientes mapas de riesgo, de los que existen esbozos para algunas ciudades atravesadas por el Guadiana (Mérida y Badajoz), y el recientemente puesto a punto S.A.I.H. (Sistema Automático de Información Hidrológica).

La prevención pasa por la ordenación territorial, la construcción de presas para laminar avenidas, la canalización de ríos a su paso por las urbes y la reforestación de la cuenca, como medida más eficaz. Estas dos últimas acciones son las que más desarrollo están teniendo en Extremadura.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (VI).

Arcillas expansivas

El riesgo por expansividad de arcillas es bajo a moderado en la provincia de Cáceres y de moderado a alto en la de Badajoz. Dentro de las zonas más expuestas a la potencial expansividad tenemos las áreas de Don Benito-Villanueva de la Serena (ampliable al conjunto de las Vegas Altas) y una gran zona que abarca el triángulo Montijo-Zafra-Olivenza (asimilable a las comarcas de las Vegas Bajas y Tierra de Barros), en Badajoz, mientras que en Cáceres están las cuencas terciarias del Alagón (Coria-Galisteo, Zarza de Granadilla y Moraleja), la de Talaván-Torrejón el Rubio y la del Tiétar, así como zonas puntuales del E (al S de las Villuercas).

Como medidas de predicción están los mapas de riesgo por expansividad de arcillas (el IGME elaboró uno a nivel nacional, a escala 1:1.000.000).

En cuanto a la prevención, existen varias técnicas: geotécnicas (pilotaje, forjado colgado, palafito, zapatas corridas...), sustituir árboles de hoja caediza por otros de hoja perenne, colocar membranas aislantes y resistentes a las raíces y eliminar setos y pavimentar en torno a los edificios.
Mapa de peligrosidad por arcillas expansivas.

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...