viernes, 12 de abril de 2019

"La investigación del cacereño Antonio Ballell se alza con el premio Curry a la mejor tesis de máster del Reino Unido" (noticia EPE: 25/03/2019).

El pasado 25 de marzo la prensa regional se hacía eco del premio Curry, que este año le ha sido otorgado a un joven investigador extremeño, Antonio Ballell:

El biólogo cacereño Antonio Ballell ha sido el ganador del Premio Curry 2019 de la Geologists Association de Londres, un galardón que se otorga a la mejor tesis de máster de Reino Unido dentro del campo de las Ciencias de la Tierra. Ballell recibirá este premio por su investigación sobre la biomecánica y la evolución funcional de cocodrilos fósiles.
El científico ha estudiado la evolución de la función mandibular en los parientes fósiles de los cocodrilos (mucho más diversos que los actuales, incluyendo herbívoros, insectívoros, piscívoros o super-carnívoros de ambientes terrestres, semiacuáticos y marinos), analizando cómo la especialización alimentaria había permitido a diferentes linajes conquistar diversos nichos ecológicos.
El cacereño ha cursado un máster en Paleobiología en la Universidad de Bristol, gracias a una beca de la Caixa, en el que ha podido reconstruir mediante técnicas innovadoras cómo se alimentaban organismos extintos.
"Las metodologías computacionales punteras que aplicamos incluyen la construcción de modelos digitales en 3D de cráneos o extremidades de especies fósiles, reconstrucción digital de músculos, por ejemplo, los que cierran las mandíbulas o los que mueven las extremidades, aplicación de técnicas de ingeniería para entender cómo estas estructuras biológicas se movían o respondían a fuerzas derivadas de la alimentación, locomoción, etcétera", ha explicado Ballell.
Para este joven, recibir esta beca de postgrado le ha supuesto poder estudiar el máster de Paleobiología e incorporarse en el Palaeobiology Research Group de la Universidad de Bristol, el más prestigioso e innovador del campo a nivel mundial.
El cacereño finalizó el pasado año su máster con distinción y el paper de su tesis será publicado en Palaeontology, la principal revista en el campo de la paleontología. 
Becas de la Caixa
El programa de becas de la Caixa para postgrado internacional se inició en el año 1982 y, hasta la convocatoria del año 2019, ha destinado una inversión acumulada de más de 240 millones de euros a la formación de 4.771 estudiantes e investigadores en las mejores universidades y centros de investigación del mundo.
Está considerado como uno de los mejores programas de becas entre los impulsados por una entidad privada porque están abiertas a todas las disciplinas de estudios y porque financian la totalidad del coste de la matrícula, el desplazamiento al país de destino y un estipendio mensual en la moneda del país donde se cursarán los estudios.
Además, los becarios de La Caixa participan en una semana de encuentro previo al inicio de los estudios, donde los becarios de cada promoción tienen la oportunidad de establecer vínculos personales y académicos entre ellos antes de incorporarse a sus respectivas universidades.
Todos forman parte de la Asociación de Becarios de La Caixa, un colectivo, formado por más de 4.700 personas altamente formadas que "se ha convertido en un clúster de excelencia y en una referencia académica y profesional tanto en España como en el extranjero", informa la entidad financiera en nota de prensa.

jueves, 11 de abril de 2019

Huevos y diabasas: si en algo pueden coincidir es en su edad.

A propósito de la noticia aparecida en el diario Hoy hace escasamente una semana, con un llamativo título, que planteó en la opinión pública la duda al respecto de la existencia de dinosaurios en nuestra región, habida cuenta de los huevos localizados a la orilla del embalse de Alcántara, nos ha parecido interesante realizar unas reflexiones en voz alta sobre este asunto y el periodismo científico en general.

Partiendo de que quien tiene boca se equivoca, el error contenido en la noticia señalada tiene su origen en un incorrecto contraste de la información. Sobre un tema X no se puede consultar a un experto en Y: en este caso, la paleontología, sobre todo la referida a los dinosaurios, debe ser analizada por un paleontólogo experto en fósiles de la era Mesozoica, conocida como Era de los Dinosaurios (recordemos, en este sentido, que en la Universidad de Extremadura hay un afamado departamento de Paleontología). No pintan nada expertos de otras disciplinas, como la geografía o la arqueología, por citar sólo unos ejemplos, ya que su campo no es ese, ni siquiera aunque fueran aficionados al tema, ya que cualquier error se paga.

En cualquier caso, recomendamos leer también las noticias posteriores, que si bien no dirimen el asunto de manera definitiva, debido probablemente a una solapada intención de no reconocer el error, permiten observar cómo el periodismo funciona como tantas otras cosas en la vida, mediante aproximaciones sucesivas, incluida la ciencia, a pesar de lo que les explique el profesorado de la carrera de periodismo a su alumnado. Es decir, no existe la verdad absoluta y de ahí que la ciencia avance de ese modo de manera general.

Así pues el titular utilizado en aquella primera noticia no fue el idóneo, pues a pesar de plantear una pregunta realmente estaba creando una falsa opinión pública de manera velada. Debemos recordar, en este sentido, que la mayor parte de la población, incluyo a los periodistas lógicamente, desconoce conceptos básicos de las Ciencias de la Tierra, como es el caso de los procesos de fosilización. Para saber de fósiles hay que hablar con paleontólogos/as. Una vez hecho esto, como cuando se habla con unos sabios, nos daremos cuenta que no sabíamos nada o apenas habíamos arañado superficialmente el conocimiento.

Volvamos al tema. La tercera noticia parecía que tenía visos de aclarar definitivamente el asunto, pero el periodismo no da su brazo a torcer y sigue manteniendo ciertas incógnitas sobre el lugar, apuntando a su interés científico y patrimonial. Visto que parece que los periodistas que cubren este asunto nunca se reconocerán a sí mismos escribiendo lo que se deberían, es decir, la "verdad" científica tal y como actualmente se reconoce por la ciencia de los geólogos, lo único que parece obvio es lo que se observa en tantos otros titulares y editoriales, que la post-verdad impera. Y esto es un verdadero peligro no sólo para los científicos, sino para la sociedad, puesto que si ya los ciudadanos carecen de conocimientos adecuados y suficientes para analizar con crítica un titular de prensa (no hablo sólo de ciencia), el periodismo, tal y como ejemplariza la cobertura de esta noticia, se convierte en un instrumento muy peligroso, que en lugar de divulgar convenientemente y ateniéndose a los conocimientos actuales, pasa a ser un folletín de informaciones desbaratadas e inconexas, eso sí, muy bien redactadas.

Pero hablemos de ciencia. Las rocas que han dado pie a la confusión son, como ya se ha repetido durante estos días, diabasas. Estas rocas se han formado por el enfriamiento de fluidos magmáticos, que en este caso concreto se presentan en un gran filón o dique, conocido con el nombre de Dique Alentejo - Plasencia (o Messejana - Plasencia), que con un recorrido de más de 500 kilómetros, atraviesa la Península Ibérica desde la localidad de Odemira, en el Alentejo portugués, hasta más allá de Plasencia, Valle del Jerte arriba, adentrándose bajo las rocas meseteñas de Castilla, Ávila adelante, desconociéndose hasta dónde llega.

El dique tiene una compañera, una gran falla, que con el mismo nombre va y viene a su compás. Las rocas tienen unos 200 millones de años y se cree que están relacionadas con la apertura del océano Atlántico. Si nos fijamos nuevamente en el título de este post, ya imaginarán la relación con la Era de los Dinosaurios. Efectivamente, hace 200 millones de años el supercontinente Pangea se estaba subdividiendo en varias partes. Esta separación o partición obedece al mecanismo global que explica la Teoría de la Tectónica de Placas, mediante el cual la corteza terrestre se encuentra dividida en porciones que van interactuando entre sí, alejándose o chocando, según el caso, creándose océanos o cordilleras, respectivamente.

En Extremadura tenemos un ejemplo de esos choques, pero ocurridos hace millones de años. De ahí probablemente la importancia de sus yacimientos minerales y su diversidad en fósiles, pero no de dinosaurios. ¿Por qué? Al comienzo de la Era de los Dinosaurios esta nuestra región estuvo emergida, por encima del nivel del mar, y aunque es posible que por aquella antiquísima región (que no podemos llamar aún Extremadura, lógicamente) existieran muchas especies de reptiles, incluidos los dinosaurios, la verdad es que probablemente deambularan, volaran y nadaran por las costas de aquel pequeño continente (conocido como Macizo Ibérico o Macizo Hespérico). Prueba de ello es que las rocas del Mesozoico bordean el Macizo Ibérico, donde se encuentran importantes yacimientos con huellas de dinosaurios (La Rioja, Aragón o Portugal, por ejemplo).

Dicho esto y ya acabamos, parece que la serendipia ha venido en ayuda del periodismo y donde hubo un gazapo monumental confundiendo huevos de dinosaurio con disyunciones bolares de diabasas, la suerte los ha colocado a ambos (huevos y diabasas) en el mismo periodo de tiempo geológico, quién sabe si para burlarse de todos nosotros. Imaginamos a los periodistas decir ahora con sorna: "¿Veis como no estábamos equivocados?" 

En fin, seguiremos insistiendo en difundir convenientemente la ciencia, sobre todo en los medios de comunicación y, por ende, el profesorado de Ciencias Naturales en sus centros educativos, donde más de un alumno habrá preguntado (e insistido) sobre este asunto de los huevos -no es peyorativo-. 

Mientras esperamos la llegada de exposiciones de dinos articulados, proponemos visitar el Museo Geominero en Madrid, o alguno de los museos extremeños de geología en Mérida y Santa Marta de los Barros. Quizá todos nosotros logremos aprender allí un poco más sobre paleontología. Desde luego, a algunos falta les hace. 

miércoles, 10 de abril de 2019

Olimpiadas Nacionales de Geología: Cáceres, 6 y 7 de abril de 2019.

Este año hemos tenido el acierto de celebrar las olimpiadas nacionales de geología en la Comunidad Autónoma de Extremadura, concretamente en Cáceres.
El IES Universidad Laboral ha sido el lugar elegido como sede para las actividades fundamentales, como las pruebas, los talleres o la clausura. Una sede excelente, que ha contado con el apoyo del equipo directivo y de numerosos departamentos.
Traemos unas imágenes variadas de lo ocurrido en esta olimpiada, en la que los ganadores han sido alumnos de Salamanca, Valencia, Madrid y Alicante, por este orden, que tendrán el honor de representar a España en la Olimpiada Internacional que se celebrará en Corea del Sur este mismo verano.

Ganadores (10 primeros):
  1. Alejandro Hernández Gómez
  2. Ramón Margarit Tornero
  3. Adrián Belinchón García
  4. Ilyas Bsadou
  5. Abel Heredia Arauz
  6. David Aguilar zafra
  7. Gonzalo Granizo Caballo
  8. Pablo Espada Núñez
  9. Yolanda González Conde
  10. Alex Camaño Lorenzo
El primer extremeño clasificado ha sido Antonio Mateo Jurado Rojo, alumno del IES Norba Caesarina.

Inauguración

Prueba individual (teórica)

Geoyincana

Prolegómenos examen teórico por equipos

Taller de Paleontología

Talle caja de arena

Excursión al Monumento Natural de los Barruecos

Foto de grupo

Visita a la ciudad monumental de Cáceres

Recepción de alumnos y profesores

Entrevista a la organización (Fernando Alfonso -AEPECT y Universidad Laboral-)

Entrevista a la organización (Amelia Calonge -AEPECT-)

Geoyincana

Geoyincana

Geoyincana

Prueba teórica individual

Geoyincana

Prueba teórica por equipos

Taller de Geomorfología

Fase de corrección.

Alumnos y profesora de la provincia de Badajoz.

Acto de clausura, con representantes de AEPECT, Ministerio de Educación, Dirección General de Medio Ambiente y Sociedad Geológica de España.

Alumnos y profesores de la provincia de Cáceres.














Conferencia del Dr. Iván Cortijo Sánchez.


martes, 9 de abril de 2019

"A new species of Cloudina from the terminal Ediacaran of Spain", por Cortijo y otros.

Publicado en el número 176 de la revista Precambrian Research, del año 2010, Cortijo, Martí, Jensen y Palacios, todos del Área de Paleontología de la Universidad de Extremadura, firman un trabajo muy recomendable que resume mucho de lo que hasta el momento se conocía a nivel mundial sobre el género Cloudina, de los primeros seres que metabolizaron un esqueleto.
El holotipo de Cloudina carinata se encuentra en el yacimiento del Membrillar, un olistostroma de extraordinaria preservación por haber silicificado. En la actualidad se encuentra en el campus universitario de Badajoz. También aparece esta especie, aunque con un grado de conservación diferente, en las calizas de Villarta de los Montes. Las fotografías ilustran bien los especímenes estudiados. Por otro lado, desgraciadamente (o por suerte) el trabajo no concluye de qué tipo de organismo se trata, si de anélidos u otros. Cloudina sp. seguirá dando que hablar. 











Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...