miércoles, 6 de abril de 2011

"Volcanismo cámbrico en la unidad de Alconera (sector de Zafra - ZOM - Provincia de Badajoz)", por Teresa Sánchez García.

Teresa Sánchez García, geóloga del IGME, publicó hace ahora 10 años este trabajo, en la revista del IGME (Boletín Geológico y Minero, nº 112).
Dice el resumen: "El sector de Zafra se sitúa en el flanco norte del antiforma de Olivenza-Monesterio, en la Zona de Ossa-Morena. En este trabajo se realiza un estudio del volcanismo cámbrico que aparece en dicho sector. Los materiales volcánicos están intercalados con metasedimentos que presentan unas estructuras sedimentarias y contenido fosilífero que permite deducir unas condiciones de depósito en una plataforma marina somera, durante el Cámbrico. Se distinguen, a grandes rasgos, rocas intermedias (lavas e ignimbritas), rocas ácidas (lavas, ignimbritas, tobas y cineritas) y rocas básicas (lavas, brechas, tobas y cineritas). También existen epiclastitas de todas las composiciones, intercaladas con los metasedimentos. El volcanismo de la unidad de Alconera, durante el Cámbrico, es un volcanismo bimodal con fuentes corticales que producen riolitas, y fuentes mantélicas que producen basaltos, con una pequeña representación de rocas intermedias (traquiandesitas basálticas y traquitas) que tal vez correspondan a productos híbridos. Tiene características de volcanismo subaéreo a submarino de aguas poco profundas, y está acompañado de fenómenos explosivos, produciéndose en ocasiones emisiones subaéreas que dan lugar a ignimbritas".












martes, 5 de abril de 2011

"Paleobiogeografía. Introducción a su estudio y modelos extremeños", por Sánchez Rubio.

En 1987, en el I Encuentro de Jóvenes Investigadores Extremeños, celebrado en Cáceres, entre el 29 y el 31 de octubre de 1987, Ignacio María Sánchez Rubio presentó esta síntesis sobre la paleobiogeografía de Extremadura, que os adjunto y que fue publicada en sus Actas por la Excelentísima Diputación Provincial de Cáceres.





lunes, 4 de abril de 2011

La Geología en el cine (12, 14 y 15 de abril 2011, Filmoteca de Extremadura).

La Filmoteca de Extremadura presenta en este mes de abril una programación geológica, gracias al impulso de la Asociación Geológica de Extremadura (http://www.agex.org/). "Coleccionismo en el cine", "CINEXTUR" y "La geología en el cine" son los tres pilares de esa programación.
La Geología no sólo estará implítamente presente en la última parte, sino también en CINEXTUR, pues algunos de los documentales tienen como protagonista al paisaje geológico (por ejemplo, la Sierra de Guara, Monfragüe, La Janda, los fiordos noruegos, meseta tibetana...).


viernes, 1 de abril de 2011

Curso sobre geología y energía en Cáceres.

La energía, concepto manido hasta la saciedad por todos, pero que tiene un significado mucho más trascendental, ya que es probablemente el concepto fundamental del Universo. Descartemos cualquier alusión economicista del término, pues esa es una zafia manera de explicar el fundamento de nuestro mundo natural.

Las aproximaciones a su entendimiento suelen realizarse en varios niveles y sirven para conocer la física elemental de nuestro mundo, incluyendo las “artimañas” que la Naturaleza ha venido utilizando para ponderar su consumo (o gasto). Piensen en el equilibrio necesario en el balance energético para que no se caliente demasiado el salón, no se nos congelen las tuberías o, peor aún, no se derrita un reactor nuclear. Piensen más allá, en inconmensurables cantidades de energía concentradas en pequeñas esferas, dentro de un vasto vacío carente prácticamente de ella. Piensen en ustedes mismos como organismos vivos consumiendo energía, a raudales en las sociedades occidentales, incapaces como individuos de sudar lo necesario para compensar mínimamente ese input energético.

La Naturaleza y dentro de ella nuestra gea es un dispensario de energía enorme, aunque finito, no nos engañemos, como nuestra atmósfera o nuestras aguas. Sin embargo, cuando oímos hablar de energía pensamos en electricidad, pero esa es solo una de sus manifestaciones más habituales. Parece un ser etéreo, fantasmal si lo prefieren, capaz de hacerse visible al transformarse en calor o movimiento, cosas que sí conocemos. En realidad, es como tener un extraterrestre con nosotros, pero que solo vemos cuando nos quemamos, cuando nos falta energía para correr más deprisa o cuando saltan los plomos en casa, por ejemplo.

En nuestro subsuelo la energía aparece concentrada de diversas maneras, siendo la nuclear la que se lleva el premio, para lo bueno y lo malo. También está el calor interno del planeta o geotermia, una de las menos conocidas en España (aquí solo sabemos, y poco, de hidrocarburos). Pero la energía también está en nuestro sol (¡cómo no!), en nuestros vientos o en los cursos de agua de los ríos, energías todas ellas, junto con la geotérmica, denominadas renovables. La capacidad de la Naturaleza para albergar en determinadas condiciones de presión y temperatura algunos elementos o mezcla de ellos es lo que ha permitido desarrollar técnicas novedosas de almacenamiento de algunos residuos, como los desechos de origen nuclear o el dióxido de carbono, la primera imprescindible hoy en día y la segunda prácticamente imprescindible.

De estas energías, de la evolución de la energía en el Universo, de las últimas investigaciones llevadas a cabo dentro y fuera de nuestras fronteras y del más que eficiente uso del subsuelo como almacén de residuos, además de su suministrador, hablarán diversos expertos en el curso que se está celebrando estos días, entre el 31 de marzo y el 2 de abril de 2011, en Cáceres, organizado por la Asociación para la Enseñanza de las Ciencias de la Tierra y la Asociación Geológica de Extremadura, y el que colaboran instituciones como la Caja de Ahorros de Extremadura o la Diputación de Cáceres.

Para finalizar, una reflexión que podrá tener su espacio de debate en este curso: como especie hemos sido capaces de utilizar escasamente el potencial energético terrestre y cuando lo hemos hecho no hemos sido tan sabios como nuestra Tierra, probablemente porque el ser humano no deja de ser un experimento inacabado, que quizá finalice con él mismo o su modo de vida en este planeta, aunque no con sus recursos, pues éstos son energía y la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma.


jueves, 31 de marzo de 2011

Otra noticia sobre Sos Baynat, de Ignacio Zafra.

Interesante artículo de Ignacio Zafra, en El País de 6 de noviembre de 2009, titulado "La generación científica perdida". A continuación, una síntesis:
En un recorte del diario ruso Pravda se puede ver a Vicent Sos Baynat asomado con tres colegas a un balcón del hotel Moskwa, a tiro de piedra de la Plaza Roja. Corría el año 1937. Sos Baynat no era, que se sepa, un espía. Asistía al XVII Congreso Geológico Internacional, en Moscú. Y formaba parte de la prometedora comunidad investigadora que, desde la concesión del Nobel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal (en 1907), encarnó la llamada Edad de Plata de la ciencia española. Una generación quebrada por la Guerra Civil y esparcida por el mundo tras la victoria del general Franco.
El exilio adoptó muchas formas. Hubo quien intentó mantener la idea de comunidad científica española, aunque fuera en la diáspora. El Instituto Cajal fue prácticamente transplantado a México. Algunos exilios suprimieron para siempre la carrera de sus protagonistas, y otras siguieron creciendo al calor de grandes instituciones científicas internacionales que, en general, los acogieron más por su valía que por solidaridad.
Probablemente el del geólogo Vicent Sos Baynat, nacido en Castellón en 1895, catedrático, miembro del Museo Nacional de Historia Natural, integrado en el llamado exilio interior, fue uno de los más dramáticos.
Tras el congreso de Moscú el profesor regresó a España y, una vez terminada la guerra, se trasladó Madrid. Un viaje en tren que Sos Baynat y su familia vivieron con el corazón en un puño, esperando en cualquier momento un registro de la Guardia Civil. El geólogo no había tenido responsabilidades políticas, pero era republicano, había dado clases en la Institución Libre de Enseñanza, y por menos de eso se habían abierto muchos expedientes de depuración y algunos profesores habían sido fusilados. Al llegar a Madrid, Sos Baynat se escondió en un armario. Y pasó los 10 años siguientes encerrado en una habitación donde, sin embargo, siguió trabajando y escribiendo sin apenas material.
El geólogo abandonó su escondite para dar clase, con nombre falso, en el colegio de sus hijos. Después se mudó a Plasencia (Extremadura) y allí, una mañana, mientras la familia se preparaba para ir a una boda, la Guardia Civil se presentó en casa y se lo llevó detenido. Fue inhabilitado para la docencia, se le cerraron las puertas de la investigación y de otros muchos oficios. Tuvo que ganarse la vida elaborando informes geológicos para una empresa minera.
Cuando le quedaba un mes para jubilarse le comunicaron el levantamiento de su sanción. Se trataba de una práctica común en la época: se les perdonaba semanas antes del retiro obligatorio, de forma que no tenían derecho a nada. Sos Baynat se negó a firmar aquella rehabilitación.
La reivindicación llegó más tarde, y fue intensa a partir de la Transición. Se convirtió en el primer doctor honoris causa por la Universidad Jaume I de Castellón, el 12 de junio de 1992. Tres meses después falleció.

miércoles, 30 de marzo de 2011

"Exploración de la Cueva del Conejar (Cáceres)", por Ismael del Pan.

En 1917, en la revista de la Real Sociedad Española de Historia Natural, apareció publicada esta nota de Isamel del Pan, sobre la Cueva del Conejar, en Cáceres.
Un trabajo que inició las aportaciones documentales sobre las cavidades de El Calerizo de Cáceres.
Es interesante leer los nombres de aquellos que colaboraron con el gran naturalista, además evidentemente de los resultados de dichas exploraciones, que venía realizando desde hacía un año antes.
Recomiendo visitar este enlace (http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0514-7336/article/viewFile/5220/5257), con un trabajo de Enrique Cerrillo, sobre El Conejar, publicado en la revista Zephyrus, en 1999.






martes, 29 de marzo de 2011

Hundimientos mineros en Azuaga.

A finales del año 2010 se produjeron diversos hundimientos en una finca del término municipal de Azuaga, relacionados todos ellos con unas galerías de antiguas minas de plomo que se creían "tapadas".

En las imágenes puede verse el aspecto de estos hundimientos, peligrosos por altura y por estar inundados (riesgo de hipotermia una vez alguien se haya caido al agua). Se observa la galería original de la mina subterránea, que discurre apenas 4 metros bajo tierra.
Si bien se solucionarán estos tres o cuatro hundimientos acaecidos en Azuaga, lo cierto es que el riesgo de otros hundimientos sigue latente, pues pueden derrumbarse otras secciones de las galerías. Tiempo al tiempo.

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...