viernes, 12 de noviembre de 2010

"Haciendo escuela" (biografía sobre Eduardo Hernández-Pacheco), por Carlos Palomo.

En el primer número de la revista GEA, de octubre de 1962, Carlos Palomo plasmó en una página sus impresiones sobre un encuentro que en Alcuéscar tuvieron él y su compañero, José G. González, con el insigne Eduardo Hernández-Pacheco.
Han pasado muchos años desde aquella reunión, pero me alegra haber encontrado esta breve noticia, titulada "Haciendo escuela", donde el autor nos explica hasta dónde llegaba el talante de este gran geólogo y humanista, especialmente su innata capacidad divulgativa e, indirectamente, la atracción que ejercía sobre aquellos que le escuchaban, no solo hacia la Geología sino también hacia la Ciencia y la Historia.
Muy viejo, como dice Palomo, estaba ya don Eduardo (tres años después moriría en esa misma casa), pero, a pesar de ello, prestaría a esos dos jóvenes y entusuastas geólogos una clase magistral que seguro recordarían toda su vida.
No comento nada más: sencillamente, leedlo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

"El sector de la piedra ornamental en Extremadura (CD-ROM)".

En cinco idiomas la Junta de Extremadura editaría este video, creo que por el año 2002, dando una visión muy sintética, también propagandística, de este sector esencial en la economía extremeña.
Es válido para mostrar a los profanos, tanto del sector de la piedra como de la propia Extremadura, las cualidades de nuestros materiales pétreos de uso ornamental.
No creo que esté ya en circulación. No obstante, si alguien estuviera interesado, podría contactar con la empresa que lo produjo (Iris Eyex Produciones, S.L.), cuyo teléfono es 924373585.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Volcán de El Gasco (3).

Bien, con esta tercera entrega, que quizá no sea la última, acabo de explicar toda la serie de hipótesis que han venido barajando los investigadores en este, para mi, mítico paraje hurdano.
Recordemos que la primera hipótesis era de García de Figuerola y giraba en torno a un origen volcánico de las pumitas encontradas en El Picu. Luego vendrían algunas hipótesis no expresadas en texto, sino que eran meras aportaciones orales: es el caso de las fulguritas (petrificaciones originadas por la caida de rayos) o las escorias (explicación arqueológica habitual). Ya en época reciente, personal del INTA (Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales), organismo dependiente del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), apostó por un origen no terrestre, debido a la presencia de minerales de alta presión (ringwoodita y otros) en la roca pómez: el ya famoso "Impacto meteorítico de La Hurdes".
Hasta ahí la información que he facilitado sobre el origen de las rocas del Pico del Castillo, en la pedanía de El Gasco (Nuñomoral, Cáceres). Ahora queda estudiar el problema desde una perspectiva diferente a la seguida hasta el momento: el origen antrópico.
Antes de todo, decir que cuando acompañaba al equipo de investigadores y colaboradores del CSIC, allá por el año 2001, personalmente pensaba que el estudio se estaba realizando solo y exclusivamente desde un punto de vista químico-mineralógico y, subsidiariamente, de laboratorio (algo parecido a lo que ocurre si solo vemos una roca únicamente bajo el microscopio, pero no en campo, en su contexto original). Es decir, no se realizaba el estudio desde una óptica general. Pero esto cambió cuando uno de los investigadores principales del equipo original (Enrique Díaz Martínez) cambió de área de trabajo y tuvo mayor contacto profesional con especialistas de otras ramas del saber, especialmente geoarqueólogos, quienes le dieron algunas ideas de lo que podían ser las "pumitas" de El Gasco.
Ya en 2004 empezaron a ver la luz las primeras publicaciones de aquellas nuevas conclusiones, coincidiendo con el hecho de que se había contrastado la investigación preliminar extraterrestre (se había constatado la "ausencia" de aquellos minerales de alta presión que se pensaba existían en las pumitas). Eso catapultó la idea de que lo que estábamos todos viendo allí durante años eran secilla y llanamente rocas que habían sufrido el efecto de altas temperaturas, pero cuyo origen era exclusivamente terrestre, como veremos a continuación.
La hipótesis con que se está trabajando en la actualidad se basa en investigaciones de otros autores, fundamentalmente anglosajones (Nisbet, Childe, Youngblood, Cotton, etc.). Todos ellos han venido estudiando el fenómeno de la vitrificación de rocas en asentamientos humanos de la Edad del Bronce y la Edad del Hierro en el continente europeo, especialmente en las Islas Británicas. Allí se conocen numerosos ejemplos de vitrificación de origen antrópico, aunque también es cierto que con un escaso conocimiento del fundamento físico-químico, pues algunos experimentos que se han realizado no han podido simular fielmente el proceso y, por consiguiente, los resultados.
Hace unos meses presenté, junto con otros autores, una comunicación en el Simposio sobre Mineralización y Metalurgia Históricas en el Sudoeste Europeo, celebrado en Vila Velha de Ródão (Portugal). Se aportaron datos de El Gasco y otros tres yacimientos arqueológicos, fuera de Extremadura, con muestras comprobadas de vitrificación. Así pues, lo que en este momento de las investigaciones se cree es que el origen procede de la vitrificación de la roca con que estaban construidos los edificios o murallas en cada uno de estos yacimientos. Cuando publiquen el trabajo de dicho Simposio, lo colgaré en el blog, pues en él se abordan con mayor detalle estas breves explicaciones que he querido exponer sobre esta última hipótesis de trabajo. Hipótesis, insisto, que se fundamenta no solo en los resultados de laboratorio, sino en los estudios de campo, reveladores de la existencia generalizada de estos procesos de vitrificación en la mayoría de los asentamientos protohistóricos conocidos. Hay que decir, a este respecto, que en ocasiones el fenómeno no culmina en vitrificación, quedándose en una simple calcinación. Esto se explicaría por las características químicas de la roca, pues no todas se comportan de igual modo ante el choque térmico. 
La imagen adjunta es un mapa con los yacimientos conocidos de vitrificación en la Península Ibérica. El Gasco corresponde al número 2.

martes, 9 de noviembre de 2010

Museo de Logrosán.

El Museo de Logrosán nace con una vocación esencialmente divulgativa, pues quiere mostrar, especialmente a los vecinos de las Villuercas, los valores geológicos que atesora esta comarca. No es objetivo fácil el que pretende, por lo que merece todo nuestro apoyo.
En su escasa superficie se concentra un muestrario de lo esencial de Extremadura desde el punto de vista geológico, especialmente en cuanto a Paleontología y Mineralogía se refiere. Aunque también muestra ejemplares de otras regiones españolas y extranjeras. La mayor parte del material ha sido donado por la empresa TECMINSA, S.L. También han participado particulares, que han cedido algunos ejemplares.
Presento unas pocas imágenes de sus vitrinas y paneles, esenciales estos últimos para entender la formación de los minerales, las rocas o los fósiles.
Un museo de gran interés y que no tiene nada que envidiar a cualesquiera otros que he conocido dentro y fuera de España.




lunes, 8 de noviembre de 2010

Calderonita: nota de Luis Francisco Martínez.

Con el título "Calderonita, un mineral extremeño descubierto en 1984", el blog EXTREMADURA MINERAL publicaría la noticia sobre el descubrimiento de este mineral. Os transcribo la noticia, de gran interés histórico, por lo que significa para nuestra región tener un mineral genuino de Extremadura.

"Un equipo de investigadores españoles procedentes de la Universidad Complutense de Madrid y de dos centros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha clasificado una nueva especie de mineral, la calderonita, encontrada en una mina de plomo de Badajoz.
Desde 1789, sólo se han descrito y admitido en España 25 nuevas especies de minerales, en las que tan sólo tres de ellas han intervenido exclusivamente científicos españoles.
Los investigadores que han descubierto y clasificado la calderonita, "de color rojizo, con altos contenidos en plomo y vanadio", han comunicado su hallazgo a la comunidad científica en un trabajo que publica el último número de la revista mineralógica "The American Mineralogist".
El descubrimiento ha sido realizado por los profesores del Departamento de Petrología de la Complutense José González y Soledad Fernández y por los investigadores del Instituto de Geología Económica y del Instituto de Ciencias de Materiales, ambos del CSIC, Jordi Rius y Ángel Laiglesia, respectivamente.
El nombre del nuevo mineral es un homenaje al naturalista y geólogo Salvador Calderón, que publicó en 1910 "Los minerales de España", donde se describen todos los minerales conocidos hasta entonces en la Península Ibérica.
Los primeros ejemplares de calderonita los encontró José González en 1984 en una mina de plomo de Badajoz y se estudiaron en la Complutense, donde se constató que se trataba de una especie desconocida. Desde entonces, el equipo investigador que ahora publica su trabajo ha examinado sus peculiaridades hasta clasificarla."

viernes, 5 de noviembre de 2010

"Vicente Sos Baynat", por Manuel Pecellín Lancharro.

Hablar de Vicente Sos Baynat es dar nombre a la geología extremeña de la segunda mitad del pasado siglo XX, pues su trabajo estuvo totalmente ligado a nuestra minería metálica (especialmente de estaño) durante más de 30 años.
Su nombre suele aparecer desgraciadamente también como ejemplo de exilio interior de los científicos de postguerra (en su caso fue por asistir al Congreso Internacional de Geología de Moscú). Aunque él, en lugar de irse al extranjero, como muchos otros, capeó el temporal del régimen dictatorial como pudo, resucitando su figura científica y profesional, altamente reconocida por sus coetáneos, gracias entre otros al gran empresario e industrial José Fernández López, curiosamente muy ligado económicamente, en las décadas de los 50 y posteriores, al mismo Estado autoritario español que oprimía a sus científicos y librepensadores.
Incluyo un artículo sobre Sos, de Manuel Pecellín (creo que en la revista Nuevo Guadiana), que condensa la carrera profesional de este gran geólogo que apostó por quedarse en su patria y ejercer de científico y maestro, a pesar de las dificultades.
Su labor no pasó desapercibida para el gremio científico, siendo referente en algunos trabajos, como lo reconocía la propia NASA a la hora de contar con él en las investigaciones de la petrología lunar.

Sos Baynat sería el descubridor de gran parte de los yacimientos minerales extremeños de casiterita que se conocen, así como el creador del Museo de Geología de Extremadura, en Mérida, gracias a la donación de su colección mineralógica, petrológica y paleontológica (además de aportaciones de sus colaboradores y amigos), sin contar con el fondo del laboratorio de investigación minera de José Fernández López.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cursos de Geología de los Centros de Profesores y Recursos de Extremadura.

Los CPR tienen una importante labor expositiva del estado actualizado del conocimiento de cara a su divulgación a la sociedad a través del organigrama educativo, vía profesorado. En el caso que quiero comentar, lo relacionado con las ciencias geológicas, ha sido la sede de Cáceres la que más ha apostado por la formación y actualización del profesorado relacionado con las Ciencias de la Tierra y el Medio Ambiente y la Geología propiamente dicha. De hecho, han sido muchos los cursos que en el CPR cacereño se han realizado bienalmente. El último, en 2009, sobre Paleontología (ver imagen de la izquierda), con una interesantísima visita a las huellas de dinosaurios del Jurásico de Portugal.
A lo largo de todos estos años los temas tratados han sido muy variados, así como los profesionales y especialistas que han ido pasando por sus aulas para explicar sus investigaciones, experiencias y proyectos futuros. Desde la Tectónica hasta la Paleontología, pasando por la Geología Ambiental o la Geomorfología. Como digo, siete ediciones que en más de una década han satisfecho sobradamente al gremio del profesorado de ciencias, según se deduce del éxito de asistencia a estos cursos y sus actividades paralelas (díganse exposiciones y excursiones).
He intervenido en algunos de esos cursos, gracias a las invitaciones que se me han venido haciendo a lo largo de todos estos años. Fue, quizá, en el último en el que más me involucré, conociendo de primera mano las dificultades que se presentan en la organización de actividades aparentemente tan sencillas.
Durante los últimos 10 años he colaborado también con los CPR de Mérida, Badajoz, Azuaga y Zafra. A pesar de ser Cáceres el que más peso mediático tenía en Extremadura, resulta satisfactorio ver el interés de otros CPR por la Geología general y sus especialidades o ramas, especialmente en la provincia de Badajoz. La mayor parte de las veces me encargaba de impartir alguna ponencia, mientras que en otras ocasiones (solía ser el caso de Cáceres) colaboraba en las propuestas de la temática, los ponentes y/o las excursiones.
Personas como Ángel Calleja, Alfonso Mora, Fernando Alfonso Cervel, Manuel Huertas, Isabel Guerrero, Mariano Real, Ramón González Cerrato o Francisco Ramón Béjar, entre otros, incluyendo a los directores con los que más trato tuve, Claudio Porras y Antonio Jiménez Aparicio, han hecho que la Geología, hasta ahora por lo menos, tuviera un gran impacto en las actividades formativas del profesorado.
El próximo año 2011 hubiera correspondido una nueva edición del Curso de Geología del CPR de Cáceres, pero ello no va a ser posible, debido a los recortes a que ha sido sometido dicho departamento, pues se ha liquidado la plaza de la persona encargada de la organización de tales actividades. Todo ello a pesar de que el tema propuesto era de enorme actualidad (giraba en torno a la energía y al almacenamiento geológico profundo de residuos, especialmente el dióxido de carbono y residuos radiactivos) y a que el programa estaba prácticamente cerrado, en cuanto a fechas, títulos de conferencias y ponentes.



Es una lástima que la organización educativa extremeña prescinda del personal necesario para dar continuidad a una (al menos, hasta ahora) labor tan destacada en el ámbito formativo del profesorado de enseñanza primaria y secundaria. Los cursos que los CPR han venido desarrollando todos estos años en torno a las ciencias geológicas, por no hablar de las naturales en su conjunto, demuestran que las ciencias puras no son tan difíciles de entender cuando quien explica sus múltiples facetas demuestra unas capacidades suficientes para ello, gracias al conocimiento atesorado, pero también, y no menos importante, a la facilidad para transmitir dichos conocimientos. Y ambas cosas eran objetivos habituales de estos cursos, aplicándose tanto a los ponentes invitados (eran seleccionados no solo de acuerdo a su perfil profesional, sino también a su capacidad pedagógica) como a los maestros y profesores asistentes. Eso se traducía en una mayor capacidad sintética del profesorado a la hora de transmitir a su alumnado la información geológica más novedosa o, simplemente, el análisis y las visiones, a veces diversas y contrapuestas, sobre temas concretos, algunos rodeados de un halo de inaccesibilidad conceptual que se ha venido demostrando falso gracias a las elocuentes explicaciones de los grandes especialistas que han pasado por estos cursos. Y acabo citando de memoria a algunos de estos sabios: Francisco Anguita, Octavio Apalategui, Antoni Canals, Luis Eguiluz, Juan Gil, Pablo Gumiel, Jerónimo López, Alfonso Mora, Teodoro Palacios y Cecilio Quesada. 

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...