miércoles, 8 de junio de 2011

Descargamaría: un pueblo en la Sierra de Gata.

Copio el capítulo 8 (Explotaciones Mineras) del libro Descargamaría. Un Pueblo en la Sierra de Gata", que he encontrado en la red (http://pinomarro.es/web/wp-content/uploads/2010/07/Libro-de-Descargamaria.pdf):

El origen de estos yacimientos se remonta a tiempos de los romanos, evidenciado por los restos de muelas y cerámicas encontrados. Estas viejas explotaciones consisten en socavones perforados mediante galerías y sólo reconocibles por las escombreras terrosas, parte de las cuales fueron lavadas por los concesionarios de los últimos permisos de investigación que han existido.

Éstas presentan dimensiones muy reducidas, que penetran hacia el interior de la Sierra, en longitudes que oscilan entre los quince y los cincuenta metros, con distintos grados de pendiente de seguimiento, según la inclinación de las vetas de cuarzo, cuya potencia oscila entre los cinco milímetros y los cuatro centímetros.

Estas viejas minas persisten todavía abandonadas y diseminadas en el paisaje, con senderos de difícil acceso y perdidas entre la maleza y los pinares. Camufladas entre el brezo y la carquesa que las oculta. La mayoría de sus entradas están derruidas y sus galerías taponadas.

Numerosas son las minas que se encuentran dispersadas por el término. Se trata de explotaciones llevadas acabo a través de galerías, persiguiendo la veta cuarcítica que escondía el preciado metal. Para ello se arrancaba el cuarzo de estas profundas cuevas y luego se trituraba y molía, bateándolo posteriormente en el río, de modo que las minúsculas pepitas de oro se desprendieran de la mezcla. En el exterior de la boca, el material de deshecho se acumulaba formando “escombreras”.

También hay que hacer referencia a la presencia de filones auríferos aislados y atravesados a lo largo del cauce del río. Estos normalmente se corresponden con filones de cuarzo, con cristales de pirita visibles en algunos puntos, con potencia variable y encajados en pizarras cámbricas que llevan rumbo NO a SE, con buzamiento al NE.

Muchos fueron los aventureros de este pueblo, que se lanzaron con sus mulos, bateas y picos a dicha odisea. Llenos de paciencia arrancaban el cuarzo de las galerías de las profundas cuevas, que luego trituraban y molían, de modo que las minúsculas pepitas de oro se desprendieran de la mezcla. Así destacaron dentro de estos famosos “buscadores”, personajes tan peculiares como Pedro Varona, uno de los pioneros de la época, también lo vieron relucir entre sus manos: Hermenegildo, Ángel, Marcial y Constancio.

Son numerosas las denuncias de minas que realizaron algunos particulares para su explotación. Entre ellas destaca una de 1854, en la cual D. Ildefonso Llanos Gómez, vecino de Perales de Hoyos (hoy Perales del Puerto), el día 18 de septiembre, presentó en el entonces Gobierno de la Provincia de Cáceres, la denuncia de una mina de oro llamada “San Andrés”.

Estaba situada en “La Puñosa”, justificando el ingeniero del ramo; que existe en la misma criadero ó mineral y terreno franco suficiente para la concesión.

En el año 1936 hubo otra denuncia, por parte de Tiburcio Martín Fernández y Constancio Delgado Delgado, con el nombre de “Dulcinea”, situada en “El Regajal” (Valrrubio). El hallazgo del preciado metal, ocasionó un verdadero revuelo en la población. Para tener controlado el yacimiento, se instaló un puesto provisional de la Guardia Civil in situ. Numerosas personalidades visitaron dicha mina, incluso acudió el Gobernador Civil; Capitán Luna.

Esta” fiebre del oro” llegó a su máximo esplendor a finales de los años sesenta. Supuso un revuelo en la comarca y un atisbo de solución para la crisis de entonces. Un oro que no llegó a colmar las necesidades de aquellos tiempos, y que muchos tuvieron que buscarlo en el cotidiano trabajo de los olivares, las viñas y los pinares para salir adelante, mientras que otros tuvieron que ir a buscarlo fuera.

Entre las denuncias de yacimientos auríferos realizadas, destacan entre otras, las llevadas a cabo por:

Constancio Delgado Delgado, quien tomó parte en el arranque de los cuarzos auríferos, que se expusieron en el escaparate de un comercio de Cáceres, procedentes del filón aurífero que aparece en el paraje de “El Canto” término de Robledillo de Gata, localizado a lo largo del Arroyo del Manquillo, afluente por la margen izquierda del río Árrago.

Y Pedro Varona, “el vasco”, conocido en el pueblo como “John Wayne”. Trabajó durante 16 años, según se decía, en una mañana llegó a conseguir treinta y cinco gramos del codiciado metal. En su afán de “buscador” empedernido, busco socios capitalistas trayendo un cubano exiliado para el cual, según él: la explotación en serio era cosa de poco tiempo.

Numerosos fueron también los vecinos de Montehermoso, familias enteras, que todos los veranos acampaban a la vera del Árrago, desde la Raya de Cadalso, Los Chabalcones, hasta Valrrubio. Removían con bateas de gran tamaño que ellos mismos fabricaban, el cuarzo de las escombreras desechado por los romanos. Picaban las piedras buscando en las grietas de las peñas y rebuscando por los regatos y riberas, arenas removidas recientemente por las lluvias. Mediante lavados conseguían pequeñas cantidades de oro que apenas cubrían el esfuerzo realizado.
En el año 1969, el ingeniero de la División de Minería del IGME, don Juan Pérez Regodón, llevó a cabo estudios de prospección en la zona. Para ello contó con la colaboración de Constancio Delgado Delgado y Teodoro Rodríguez Mateo, quienes le acompañaron en la localización y tomas de muestras en los filones del paraje de “El Canto” en el término de Robledillo de Gata, con el siguiente porcentaje de extracción (0,6gr/Tm); Arroyo Blanco a la altura del olivar de Longino Barroso Sánchez (0,8gr/Tm); arroyo Marimoco a la altura del olivar de Ildefonso Hernández Rodríguez (0,9gr/Tm) y “Las Cuevas”, en propiedad de Juana Calvarro Roldán (0,9gr/Tm.).
La verdad es que pocas fueron las investigaciones auríferas que se hicieron en las minas y cauces de este río y muchas las interpretaciones. Recogiéndose datos que manifiestan su potencial existencia, pero que justifican de una manera vaga su explotación. Así según datos del B.G.M.E (Boletín Geológico Minero Español) del año 1969, se ponía de manifiesto que:
 
No negamos la posible existencia de pepitas de oro esporádicamente repartidas en la masa cuarcífera de estos filones, pepitas que por la erosión secular en el transcurso de las edades geológicas van siendo liberadas y arrastradas por las aguas salvajes hasta su deposición en el remanso de las corrientes, pero aún dando esto por admitido, entendemos no son estos filones económicamente susceptibles de explotación. Como resumen de los resultados de análisis de los demuestres efectuados en los filones localizados en término de Robledillo de Gata y parte baja del término de Descargamaría, hemos encontrado un contenido máximo de 0,9 gr de oro por Tm, ley que hemos considerado suficientemente baja (?) para que se justificara una investigación a fondo de estos filones de tan escasa potencia.
 
En 1978 el IGME desarrolló el proyecto de exploración regional denominado “Estudio de las posibilidades mineras en la Sierra de los Ángeles”. El área de estudio de este proyecto ocupaba una extensión de 9.428 Ha, la zona incluía Casar de Palomero, Robledillo de Gata, Ovejuela y Descargamaría.
 
Los objetivos fundamentales perseguidos con este proyecto consistieron básicamente en la obtención de un mejor conocimiento geológico de esta zona, especialmente abrupta, y una mayor información sobre las posibles mineralizaciones de oro y otros elementos. Se dedicó especial atención a los conglomerados, por su posible interés desde el punto de vista de mineralizaciones auríferas.
 
Los trabajos se iniciaron con una campaña de prospección a la batea con demuestre sistemático de carácter estratégico efectuado sobre 421 muestras en la red hidrográfica primaria y secundaria de la totalidad del área de estudio. Se llevó a cabo el reconocimiento de todos los indicios mineros a los cuales se pudo acceder. Se tomaron diferentes muestras para someterlas a los distintos ensayos. Por último, y una vez elaborada la cartografía geológica, se seleccionaron los puntos mas idóneos, al objeto de tomar un conjunto de muestras exclusivamente conglomerados, para su tratamiento y análisis de oro.
 
Entre los resultados destacó:
  • Todas las antiguas explotaciones de oro se realizaron sobre filones de cuarzo. Las muestras tomadas en los distintos filones desmuestrados acusan contenidos en oro que oscilan entre 0,6 y 8 gr/Tm.
  • De las muestras tomadas en conglomerados, sólo una dio un contenido de 0,47 gr/Tm., no encontrándose indicios en las demás.
  • De la campaña de batea se desprende la existencia de tres anomalías en oro, situadas en Los Llanos, Ovejuela y oeste del Pico Gomara.
Finalmente se recomienda realizar estudios geológicos mineros de mayor detalle en éstas áreas, sobre todo en Los Llanos, que es considerada como la de mayor interés. En el proyecto del IGME de 1987,nº 11.196 “Ampliación al Subsector X (Cáceres)” se realizaron una serie de trabajos en el área de la Sierra de los Ángeles consistentes en cartografía geológica a escala 1:5.000 en un total de 6 Km cuadrados. Un estudio más detallado del área de Los Llanos, de 49 Ha., mediante la recogida y análisis de 435 muestras, concluye que la zona es anormalmente rica en contenidos en oro, que provendrá de dos fuentes principales: filones de cuarzo y zonas de fractura con milonitización y silicificación. 
Principales yacimientos:

Los Payos y Pozo Airón
Situados ambos en el término de Los Llanos, pertenecen a la asociación Q-As-Fe-Au y son filones de direcciones comprendidas entre N70º75 ºE y EO, con buzamientos ligeramente al Sur (entre 20º y 35º). Se presentan rellenando fracturas abiertas, probablemente de descomposición, y encajan en facies de pizarras y grauvacas pertenecientes al Complejo EsquistoGrauváquico (CEG) del Precámbrico superior. El Pozo Airón explotó pequeños filones lenticulares, de 5 y 20 cm. de potencia en metapelitas y areniscas del CEG se observó arsenopirita con óxidos de hierro. Se recogieron muestras en dos rozas continuas verticales separadas 12 m. y una muestra sobre el filón de cuarzo. En la roza más próxima a las labores se tomaron 11 muestras, de las cuales una de ellas tomada en pizarra, en una zona milonitizada, suministró 0,4 gr/Tm y otra en cuarzo 1,3 gr/Tm. De la muestra tomada en el interior de la galería, ninguna muestra presentó cantidades apreciables de oro. Sobre la roza se tomó una muestra de cuarzo de 2,75m x 3 cm de potencia, sin resultado alguno en oro.

Fuente de la Loba
Situado en Los Llanos, corresponde a pequeños filones lenticulares de 7 a 11 cm. de potencia con piritas y óxidos de hierro beneficiados mediante dos planos inclinados, uno de ellos accesible. Se tomaron muestras en dos rozas contínuas en el exterior de la labor y otra a 4,5 m. de la boca de entrada. La primera roza fue totalmente negativa en cuanto a contenido en oro en las 10 muestras en que se dividió y la segunda, con un total de 8 muestras suministró contenidos en Au de 50 ppb en cuarzo y 1,115 gr/Tm en una zona con cuarzo y arcilla milonitizada. Una muestra del filón de cuarzo, tomada en 1,90 m x 8 cm. Dio 21 gr/Tm de oro.

Colmenar de la Debra
Corresponde a un filón de cuarzo subvertical de aspecto brechoide con piritas y óxidos de hierro, con dos zanjones de 8 m. de longitud.

Los Ángeles
El indicio Los Ángeles presenta dos labores antiguas separadas 20 m., situadas al S y N del cortafuegos, habiéndose encontrado en la primera de ellas un filón de 0,5 cm. de espesor según E-W y buzando 30º al N.

Como resumen de lo dicho anteriormente, los indicios, presentan interés potencial.

Las dimensiones de los filones hacen inviable su explotación de forma individualizada, pero no así el aprovechamiento conjunto, siempre que se pudiera obtener una ley de corte que lo permitiera.
 
Terminaremos este capítulo con las coplas mineras del Ciego de Perales, que dicen así:


Dispensad ya que me atrevo
a escribir este romance
hablando de los mineros,
yo no puedo ir a la mina
para ganar el sustento,
pues como todos sabéis
yo soy: Emiliano “El Ciego”. 
Allá en la Sierra de Gata,
y en casi todos los pueblos,
hay unas minas abundantes
que al pobre le da sustento.
Por cada kilo que sacas
te dan catorce durejos,
Así “quel” que saca cien
¡cuánto gana compañero!.
Minerito, minerito,
te voy a dar un consejo:
que ni en vino, ni en coñac
malgastéis vuestro dinero.
Compra una casa y un huerto
y un olivar por lo menos,
que aunque la mina se acabe
siempre podrás ir viviendo.
Bendita Sierra de Gata
bendito sea nuestro suelo
bendito sean los hombres
que en esta Sierra nacieron.

martes, 7 de junio de 2011

"Una visión actualizada de la geología de la Zona de Ossa Morena", por Apalategui Isasa.

El artículo que presento, del año 2001, es uno de los pocos que conozco que sintetiza la evolución geológica de la Zona de Ossa-Morena y explica su gran diversidad geológica. A este artículo habría que añadirle la intrahistoria de los estudios llevados a cabo por los especialistas de las diferentes universidades españolas que han venido trabajando en la zona. Esta es una de las razones de fondo para que se definieran en su momento tantos dominios dentro de la Zona de Ossa-Morena.







lunes, 6 de junio de 2011

El Meteorito de Guareña (III).

Esto es un extracto del apartado dedicado al meteorito de Guareña por doña Josefina Pérez Mateos, que en parte fuera leída por don Gabriel Martín Cardoso en 1952, en el Congreso de Argel.

Fecha de caída: 20 de julio de 1892.

En el Museo de Madrid se conservan cuatro fragmentos, el mayor de 29,400 kg., y los otros tres de 5,665 kg., 6,437 g. y 7,190 g., respectivamente, que dan un peso total de 35,078 kg.

Es un esporasidereo criptosidereo, meteorito pétreo con hierro diseminado en la masa y no visible a simple vista. Su masa interna es granuda, bastante homogénea y de un color gris azulado, en la que destacan gránulos metálicos y brillantes y también minúsculas porciones bronceadas, granos lapídeos traslúcidos y pequeñísimos granitos verdes y otros de un negro brillante. Todas estas granulaciones, que dan al meteorito su estructura granuda grosera, corresponden a diversas especies mineralógicas, como son: feldespatos, cromita, magnetita, olivino, piroxenos, pirrotita, identificados todos ópticamente al microscopio por nosotros y por vía espectroquímica identificamos: Al, Ca, Co, Cr, Cu, Fe, indicios de Ga y Ge, Mg, Mn, N a , Ni, Si y Ti, sin otros análisis anteriores con que establecer comparación.

Densidad: 3,88.

Se conservan otros fragmentos de este meteorito en los mismos museos europeos citados para el anterior.

viernes, 3 de junio de 2011

Conferencias sobre el oro en Aldea Moret (Cáceres).

Mañana, sábado, por la tarde, se impartirán dos conferencias en el edificio del Embarcadero del poblado minero de Aldea Moret (http://embarcaderocaceres.es/programacion-general/details/978-jornadas-sobre-la-mineria-aurifera-cacerena-ihazte-de-oro). El tema a tratar será el oro:
  • Presencia del oro nativo en la provincia de Cáceres. A cargo de Santos Barrios. 18:00 h.
  • La minería romana de oro en la provincia de Cáceres. A cargo de Íñigo Orea. 19:30 h.  
Entrada libre hasta completar el aforo.

 

 

 

 

 

jueves, 2 de junio de 2011

"El oro en Extremadura", por Marcela Martín Jiménez.

Cuando, no hace muchos meses, fueron expuestas a la pública curiosidad, en una vitrina comercial de Cáceres, muestras del codiciado metal amarillo, intenté reunir y publicar algunos datos, acerca de las relaciones, más o menos curiosas, que existen entre el oro y Extremadura. Era una ocasión propicia, y sólo circunstancias que no viene a cuento, me hicieron desistir de aquel propósito. Hoy, cuando asistimos, emocionados y expectantes, a la mayor contienda guerrera que han visto los siglos; cuando nos damos a pensar en las causas económicas y sociales de la gigantesca lucha, y, vislumbramos entre negras brumas de tormentas que el oro ha influido en las mismas, viene a mi mente, otra vez, el recuerdo de tan endemoniado metal. Porque, ¿cómo ha de calificarse a un cuerpo simple, origen de tantas y de tan universales querellas?

Existe, además una cuestión -ya casi dilucidada por completo- en la que interviene Extremadura, en relación con el oro. Se trata de un aspecto de carácter de los extremeños, hombres de carne y hueso, al fin y al cabo, y, por ende, pecadores como el resto de los mortales. Dicha cuestión batallona ha dado origen a una leyenda infamante, con visos de causalidad lógica. A los extremeños, a los españoles, todos, se les considera como poseídos de un tal modo, por la llamada sed de oro, o fiebre amarilla, que en éstos, y no en otros cimientos de mayor nobleza, se ha pretendido fundamentar por algunos historiadores la obra ingente de la conquista americana. Pasaré por alto la historia y la reputación de tan poco caritativa tesis. Mi tarea será más Humilde quedar sentada la verdad de que los extremeños, aunque conocen, trabajan y usan el oro, desde los tiempos prehistóricos, lo aman, y lo tienen en estima, desde luego, que ello no puede ser negado, mas que esta inclinación, se orienta en sentido bueno y honesto, no en forma de avaricia, ansia de dominio o afán de poderío, como les achacan los mal intencionados. Procuraré aclarar las cosas, para que no haya duda acerca de mi demostración.
Comenzaré por algunas notas históricas. ¿Fue nuestro territorio productor de oro en los tiempos fabulosos de Ofir y tartessos? A mi juicio, sí. Tengo en favor de tal afirmación, de una parte, al célebre tesoro de Aliseda; de otra, las huellas de laboreo de ciertas minas señaladas por los técnicos de algunas localidades extremeñas.
De todos es conocida la fama de aurífero que daban al Tajo los romanos. Existen, además, muchas consejas y leyendas acerca de los tesoros extremeños, hallados o sin hallar, que se refieren a sitios en los cuales existen evidentes restos de poblados o fortalezas prehistóricas.
Citaré, únicamente, un refrán sencillo, que hace alusión a un tesoro escondido en un castro a orillas del río Tozos: "Cuando el río Tozos crece, el gato de oro bebe".

¿Quién no recuerda el famoso hallazgo de Aliseda? A mi buen amigo, el sabio y modesto profesor de Historia, señor Orti Belmonte, se debe la salvación de los restos.
Sobre él, dijeron ya muchas cosas los arqueólogos, y, hoy, es una de las piezas más valiosas e importantes, por su arte depurado y arcaico, de la Sala Áurea del Museo Arqueológico Nacional. Si en lugar de ser encontrado en Cáceres, se hubiera desenterrado en otra parte -y esta es carta a nuestro favor- estoy seguro, de que inmediatamente se hubiera organizado alguna poderosa Sociedad Anónima para seguir buscando cosas en el sitio de su emplazamiento. Aquí nos quedamos todos tan quietecitos "aún estamos orgullosos de que haya emigrado al museo de Madrid, para ser en él digna muestra de nuestro amor al ORO”.
De paso, no estará de más dejar dicho que, en la técnica de las Alhajas de Aliseda, se reflejan las que los artesanos de toda la provincia, llamados oribes, emplean en la confección de las actuales. No todas, ciertamente, sino solamente algunas: la filigrana, el granulado y el hilillo. Perdieron la del repujado, lo que tiene una racional explicación que no debo dar ahora. Lo cierto es que el oro se sigue obteniendo y trabajando en nuestra provincia. Pueblo hay como Montehermoso, que todavía avecinda los "aureanos" lavadores de arena. El río Alagón pasa por terrenos auríferos. Su acción disgregadora, y la de sus afluentes, unida a la sedimentaria, son causa de que luego de ciertas avenidas y depósitos subsiguientes, los montehermoseños vayan a sus márgenes a ganarse un pequeño jornal. Pequeño, muy pequeño; pero jornal al fin. Para darnos una idea de su rudo y monótono trabajo, baste decir que en el Rhin se precisa remover siete millones de kilogramos de arena para obtener un kilogramo de oro. Es lógico suponer una proporción análoga en nuestro caso. Luego, hace siglos, que aquí se sabe lavar arenas. Es más, ahora se aplica este proceso a la obtención del wolfram. Es algo tradicional en Cáceres. El oro así obtenido lo adquieren los oribes, que saben fundirlo y trabajarlo. Fabrican luego las curiosas y también tradicionales alhajas de rancia prosapia extremeño-leonesas: gargantillas con colgantes de galápagos; veneras o cruces; pendientes de las más variadas y pintorescas formas y tamaños; pulseras, anillos, rosarios... Curioso y entretenido por demás es el trabajo de estos artesanos. en la mesa, frente a la luz directa, se agrupan las herramientas, los materiales y utensilios: laminadoras, hileras, lámparas, sopletes, soldadores, pinzas, martillos, etc.. Sus manos experimentadas se mueven rápidas y seguras, y las diversas piezas van saliendo, en serie, para ser agrupadas primero ordenadamente y montadas luego. He dicho en "serie" y conviene insistir: porque a esta manera de trabajar nuestros artesanos, más vieja que Matusalén, se ha dado en llamar invento de naciones industriales. No; ellas habrán inventado otras cosas. Pero el trabajo en serie es conocido y practicado entre nosotros desde hace miles de años. ¡A cada uno lo suyo!

Por tanto, si aquí se extrajo y se trabajó y se usó el oro desde los tiempos prehistóricos, ¿es alguna cosa extraordinaria que los extremeños, al llegar a las tierras descubiertas por Colón, lo buscaran y lo recogieran? Muchas leyendas, muchas falsedades y muchas envidiosas reticencias tenemos que aguantar de los que nos critican, como si fuera un crimen esta afición al oro, y hasta la dan por base de la conquista. El español -dicen algunos- y el extremeño en particular -afirman otros- tiene tal prisa por enriquecerse rápida y cómodamente, sin trabajar, que arriesga gustoso la vida por hacerlo. Suponiendo que el arriesgar la vida no sea un gran trabajo, que ya es suponer, me parece que la actuación de los extremeños en América no fue cosa de juego. Y está ello archidemostrado. Solamente el puritanismo de los necios, que suponen tontos a los demás para mejor provecho suyo, puede afirmar que se extienda a todo un pueblo los casos particulares de verdadera codicia. ¡Bonita manera de razonar!
Pero vamos al fondo de la cuestión, y veremos si en este fondo existe alguna prueba en contra de tan poco caritativa leyenda. ¿Para qué quisieron y quieren el oro los extremeños? Fácil es contestar a esta pregunta. Nos bastará asistir, con espíritu observador a una fiesta en no importa que pueblecito, incluso humilde y pobre: romerías, bodas, bailes, corros, paseos. Las mozas han sacado del arcón las ropas mejores: los pañuelos de seda, los multicolores refajos, las medidas de lana blanca o azul. Se han peinado con todo primor y lucen -que aquí si que está bien empleado el vocablo las preseas de oro con las que realzan su hermosura. Si buscáis, pues, oro en Cáceres, en Extremadura, en España, aquí, en estas y bullangueras reuniones de gente joven, encontraréis los objetos preciosos fabricados con él. He conocido casos curiosos: la casa rica, a la que faltó la hija joven, presta las "cosas" de oro a la muchacha pobre y amiga, para que las "lleve" en la fiesta. Que para eso quieren el oro los extremeños: para que se adornen con alhajas las novias, las madres, los santos patronos, las vírgenes, las Iglesias.

Porque si entramos en las parroquias, en las ermitas, en las catedrales, vemos, al frente, el altar mayor. Como el resto de los otros altares, está magníficamente adornado.
Sigamos dentro de la iglesia. Se celebra el corpus y el Altar brilla iluminado por mil luces, adornado con preciosas flores. Las juncias y el tomillo alfombran y aroman los suelos. Los sacerdotes visten los mejores ornamentos, recamados de oro y sedas. La Custodia es como un sol que nos deslumbra. Es de oro, de plata sobredorada. O como era un pueblín de las Hurdes, de madera ¡dorada! Que para dar culto a Dios quieren el oro los extremeños y no para fines perversos. ¿A qué insistir?

Termino con una nota pintoresca. Cuando las iglesias de nuestros conventos quedaron abandonadas, ocurrió, más de una vez, que ejércitos extranjeros, ocupantes ocasionales de tierra española, la tomaron por cuarteles. Aquí en Cáceres, con un motivo de tal clase, fueron quemados por los ocupantes los retablos de la iglesia de San Francisco, a fin de sacarles el oro. No quedó uno en pie, a pesar de ser su valor artístico muy superior al intrínseco del oro que los adornaban. Pero aquellos "civilizados" huéspedes no vacilaron en destruir la riqueza espiritual, para llevarse, si es que supieron obtenerla, la riqueza material. ¿Para qué querían el oro los amigos?

miércoles, 1 de junio de 2011

Excursión de Bateo de Oro en Moraleja (abril 2011).

Los días 2 y 3 de abril de 2011 la asociación MAJERIT organizó en Moraleja (Cáceres) una excursión de bateo de aluviones auríferos. 
MAJERIT, con la colaboración de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y los conocimientos técnicos de D. RUFINO OREA CAMPOS y D. IÑIGO OREA, organizó una salida al campo de fin de semana, en la que se enseñó a los asistentes la técnica de investigación minera de bateo en ríos y arroyos, para la localización de yacimientos de minerales densos y en particular, criaderos auríferos.
Se recogieron pepitas de oro nativo: muestras milimétricas muy interesantes, ocasionalmente superiores a los 3 mm, junto a otros minerales aluvionares densos que aparecen en forma de nódulos y partículas pequeñas en los concentrados de bateo (casiterita, scheelita...).

Material necesario:
  • Calzado y ropa de de campo adecuados.
  • Botas de goma hasta la rodilla o si alguno las tiene, botas altas hasta las ingles de pescador para poder meterse al agua a batear.
  • Batea grande (de 40 cm de diámetro externo).
  • Dos tarros del tamaño de un bote de mermelada de boca ancha, preferiblemente de plástico y con cierre hermético para guardar los concentrados auríferos.
Material opcional:
  • Picachón y pala grande de la construcción si se dispone de ellos, para ayudarse en las labores de extracción de aluvión para su posterior bateo.
  • Detector de metales adecuado para la búsqueda de pepitas de oro y azadilla, zapapico o herramienta similar para cavar.
  • Lupa de bolsillo de mineralogía o de numismática, cámara de fotos y/o de video, gorra de visera, gafas de sol, crema protectora solar, etc.
  • Guantes de trabajo de los que están compuestos por un guante textil bañado en caucho rugoso.
Alojamiento:
  • HOSTAL QUEEN VICTORIA (Moraleja): 927 519 129.
  • HOSTAL EL VOLANTE (Moraleja): 927 515 177.
  • HOSTAL DELFOS (Moraleja): 927 515 425.
  • CAMPING SIERRA DE GATA (Perales del Puerto): 927 672 168.



martes, 31 de mayo de 2011

"Aguas minero medicinales de Valdelazura (Plasencia)", por Ángel Galindo.

En 1910 don Ángel Galindo publicó esté opúsculo sobre las aguas minerales de un manantial placentino. Analizadas por Santiago Ramón y Cajal, tienen carácter radiactivo. Se presenta solo una parte del mismo:







Años después, en 1992, Victoria Rodrigo y Salvadora Haba publicarían otro trabajo sobre este manatial, titulado "Aguas medicinales y culto a las aguas en Extremadura", del que daremos nota explícita en otra entrada de este blog.

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...