viernes, 13 de enero de 2017

"La presa de bóveda de Valdecañas", por Castillo.

Una de las primeras presas construidas en el Tajo, para el aprovechamiento hidroeléctrico. El salto de gran altura: 75 metros. En las páginas 330 y 331 pueden verse vista aéreas de esta bonita presa de bóveda. 

En algunas figuras se muestran algunas características fundamentales de la construcción y el comportamiento geotécnico. 

Como anécdota, al poco de ser construida ocurrió un importante terremoto, el 15 de marzo de 1964, que no pareció afectar a la estructura.




















jueves, 12 de enero de 2017

"La pizarra: seguridad y belleza", por González Cuellas.

En el año 1989 la revista Roc Maquina pulicó este artículo de D. Esteban González Cuellas, Director por entonces de PIVALSA.

Es un breve artículo que podríamos decir de divulgación, con una introducción histórica y comercial, al que acompañan datos sobre producciones y propiedades de la pizarra: impermeabilidad, inalterabilidad, versatilidad, valor estético y economía. A continuación explica muy brevemente lo referido a la colocación y los tipos de cubiertas (clásica, desarrollada, en bastidor, en diagonal y cónica), etc.









miércoles, 11 de enero de 2017

"Estudio preliminar de los sistemas fluviales cenozoicos de la Cuenca del Guadiana entre Mérida y Badajoz (España)", por Moya y otros.

M.E. Moya Palomares, T.M. Azevêdo y  M. Rodríguez Plaza firman este trabajo publicado en el año 2000 en la revista Ciéncias da Terra, de la Universidad de Lisboa.

Se trata de un estudio sedimentológico de la sucesión estratigráfica cenozoica de las denominadas Vegas Bajas, entre Mérida y Badajoz. En concreto, estudian dos unidades sedimentológicas, una miocena y otra pliocena. Las pequeñas diferencias entre ambos sistemas fluviales se deben a cambios tectónicos precuaternarios (entre otros, los debidos a la Falla de Alentejo-Plasencia y fracturas asociadas).

El resumen dice así:
La sucesión estratigráfica cenozóica de la cuenca del Guadiana entre Mérida y Badajoz se encuentra representada po r depósitos d e abanicos aluviales y fluviales. En este trabajo se presenta una primera descripc ión de do s d e las unidades de relleno de la cuenca. La primera de las unidades estudiadas, corresponde a los sedimentos de edad miocena que se encajaron en los sedimentos de abanico distal de la unidad que le anteceden, desarrollando un sistema fluvi al con una dirección principal E-W. El sistema fluvial desarrollado durante el Mioceno se caracteriza por la presencia de barras y canales de arenas asociados a niveles edáficos, con escaso desarrollo de llanura de inundación. La segunda unidad analizada pertenece al Plioceno y represente la instalación de una nueva red de drenaje que se superpone y erosiona a los antiguos sedimentos miocenos. La dirección fluvial principal continua a ser E-W para el tramo entre Mérida - Badajoz, y cambia para el sur en Badajoz. Los sedimentos pliocenos se caracterizan por presentar facies fluviales de conglomerados y arenas que corresponden a canales móviles y barras formados como consecuencia de los procesos de migración y encajamiento de la red fluvial. Ambos tipos de sistemas fluviales representan parte de la evolución de relleno de la cuenca del Guadiana desde e l Mioceno hasta el el Plioceno o tal vez Cuaternario, interpretando las diferencias entre ambos sistemas principalmente en función de cambios tectónicos precuatemarios de la región.












martes, 10 de enero de 2017

"El ‘oro negro’ extremeño: de la mina a la trinchera" (noticia de El Periódico Extremadura: 08-01-2017).

Noticia aparecida el pasado fin de semana en El Periódico Extremadura. Muy interesante conocer los detalles de la minería del wolfram en Extremadura, concretamente en Valle de la Serena, donde se localiza una de las minas más importantes, San Nicolás, hoy prácticamente en ruinas.

Texto de la noticia, de Gema Guerra Benito:

Cuenta una leyenda popular en la Serena que tres amigos cazaban en Extremadura y uno de ellos se quedó sin munición. Como la necesidad agudiza el ingenio, ni corto ni perezoso, se sirvió unas piedrecillas del suelo para usarlas como proyectiles y satisfacer su jornada de caza. Lo que no sabía en ese momento aquel cazador era que había localizado un yacimiento de wolframio, un material trascendental para la región en los años venideros. Esos pequeños cantos iban a convertirse en el ‘oro negro’ de la época. Esta fábula da nombre a la mina Tres amigos, una de las tantas explotaciones del metal que, sin saberlo, iba a cambiar el curso de la historia.

En plena revolución industrial, el wolframio --conocido como tungsteno-- supuso un giro para el sector de las eléctricas --era utilizado para los filamentos de las bombillas--, para diseñar piezas de automóvil y debido a su gran dureza, para fabricar herramientas en general. Empresas de minería de varios países pusieron su ojo en la riqueza de la Serena y centenares de vecinos extremeños vieron su fuente de ingresos en las galerías. Hasta Alemania, Inglaterra o Francia viajaba el metal en bruto para tomar forma una vez allí.
No obstante, más allá del uso meramente industrial, el destino que ha marcado sin duda su explotación La Serena ha sido la industria de la guerra --y de guerras-- del siglo XX. El material extraído en el valle fue clave para fabricar armamento bélico. De las manos de un minero al tanque, lo que está claro es que el wolframio extremeño estuvo presente en las dos guerras mundiales, la guerra civil española y el conflicto de Corea, según recoge el historiador Antonio López en el libro Historia y patrimonio minero en valle de la Serena. La singularidad de las minas de San Nicolás. Es la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Valle de la Serena la encargada de editar este estudio en el que incluyen sus textos seis especialistas en la materia minera de la comarca extremeña: Antonio López Rodríguez (historiador), Yolanda Pereira (arqueóloga), Diego Sanabria (arqueólogo), José Luís Martín de la Vega (ingeniero de Minas), Juan Carlos Salamanca (geólogo) y Juan José Minaya (conservador de bienes culturales y gestor de patrimonio).
De manera paralela a esta publicación, la asociación para el estudio y recuperación del patrimonio bélico reciente Frente extremeño trabaja para elaborar el primer catálogo de patrimonio bélico, un proyecto financiado por la Diputación de Badajoz. En ambos casos, el propósito es visibilizar el patrimonio del valle y rescatarlo del «olvido», remarca a este diario Antonio López.
El historiador relata que La Serena se convirtió sin aspirarlo en un punto estratégico durante los principales conflictos de la mitad de siglo: la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la Guerra Civil (1936-1939), la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). No obstante, detalla que fue dos años después del inicio de la guerra de las dos Coreas (1950-1953) cuando las minas alcanzaron sus niveles máximos de producción y explotación. Fue el francés afincado en Don Benito José Cazalet Lamarque el empresario que encontró el yacimiento de San Nicolás y el propietario de la primera compañía que explotó los terrenos. En los primeros años el metal fue exportado a Francia. Durante la Gran Guerra el wolframio extremeño llegó a las tropas aliadas.
En los años 20 sufrió un declive de producción. El comprador francés había desaparecido, aunque más tarde volvería a aparecer y a reflotar la empresa. Cabe destacar que durante el golpe de estado que desembocó en la Guerra Civil en 1936 y más tarde en la dictadura de Franco, el valle de la Serena se mantuvo como bastión de la resistencia republicana. Durante esos años y una vez que comience el segundo conflicto mundial, la producción se agudizará de nuevo. En este caso, el metal que servirá de refuerzo para los proyectiles llegará a las tropas nazis de Hitler. En este sentido, López argumenta que Franco tomó esta decisión debido a la deuda que había contraído con el dictador alemán durante la Guerra Civil por la Legión Cóndor, el refuerzo de 600 aviones y más de 10.000 efectivos que Hitler había legado a las tropas de Franco durante el conflicto.
Pasadas las dos guerras mundiales y el conflicto español que dejó el país asolado por el hambre en los 40, en la década de los 50 Corea del Norte y del Sur se enfrentan en guerra y el wolframio extremeño vuelve a convertirse en un reclamo estratégico para el armamento militar. Según López los «años cincuenta fueron para la provincia de Badajoz los de mayor incremento de hectáreas en explotación y de toneladas extraídas».
FORTUNA Y ESTRAPERLO «Era algo fuera de serie. En aquella época había 6 o 7 bailes, 3 o 4 cines. Había cine de verano y cine de invierno», relata Francisco Triguero, un jubilado de Valle de la Serena entre los testimonios que recoge el libro. Esta declaración ratifica la riqueza que el ‘oro negro’ trajo a la comarca extremeña. Empresarios, ingenieros, infraestructuras y dinero, mucho dinero. La ‘fiebre’ camufló la desdicha y la pobreza de esos años en el país y trajo júbilo y manos llenas. Y de manera paralela a esa riqueza desmedida que se acabó pronto para unos y para otros supuso un modo de ganarse la vida y que servía de cortina de humo para la época, llegó de la mano, como una hermana del dinero, la corrupción y el contrabando. Entre la inflación del precio por la demanda y las ganancias sumergidas, López destaca que eran los propios mineros los que camuflaban el mineral y luego lo revendían. «En los años 50 los mineros escondían piezas, en el mercado negro podían venderlas luego por el doble o el triple de su precio», manifiesta. Las guerras entre concesionarias de las explotaciones, el fin de los conflictos mundiales a gran escala y las crisis del petróleo determinaron el descenso de la actividad minera y varios parones entre los 60 y los 70 hasta que la actividad de extracción de wolframio quedó en una situación prácticamente residual.
Hay una cosa clara. El legado que dejó la mina San Nicolás es extenso. De acuerdo a la publicación y un estudio que desarrolló el IGME sobre patrimonio minero, en 2009 aún mantenía «varios pozos y socavones; restos del lavadero --en la fotografía--, incluidos elementos mecánicos». Ese informe destaca también el buen estado de conservación y añade que «de la explotación de los años 40 quedaban las bancadas de una machacadora y un molino, los aljibes delas cribas hidráulicas y las bases de los rumbos. También quedaban diversas edificaciones como las oficinas, talleres, casetas de electrificación, escuelas, economato, cuartelillo de la Guardia Civil, viviendas».

Los robos, el vandalismo y unos trabajos silvícolas de 2012 destruyeron gran parte de las instalaciones. Este fue el punto de inflexión para que la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Valle de La Serena desarrollara iniciativas para salvar la mina. Un catálogo sobre patrimonio, un libro. Todo para dar cuenta de la historia del valle e intentar salvar los vestigios de la ruina. Ahora usará la documentación que ha recabado durante años para iniciar los trámites para que se declare Bien de Interés Cultural y se paralice finalmente su deterioro.

lunes, 9 de enero de 2017

"Dataciones Rb/Sr en el complejo plutónico Táliga - Barcarrota (CPTB) (Badajoz)", por Galindo y otros.

Carmen Galindo, M.R. Portugal Ferreira, C. Casquet y H.N.A. Priem firman este artículo publicado en la revista Geogaceta, nº 8, de 1990.

El CPTB aflora en el anticlinal de Olivenza-Monesterio, e incluye el plutón circular de Barcarrota (gabros y dioritas) y el Macizo de Táliga (ortogneises biotíticos). Este tiene una edad de intrusión de 525 millones de años (M.A.), recristalizado hace 385 M.A. El Complejo de Barcarrota, en cambio, tiene una edad de 505 M.A.






viernes, 6 de enero de 2017

"Las setas y D. Eduardo", por González Cerrato.


Artículo publicado en el Boletín Informativo de la Sociedad Micológica Extremeña nº 16, del año 2016.


Trata a su vez sobre el artículo que publicó Eduardo Hernández Pacheco sobre las setas de los alrededores de Córdoba.

Una curiosidad más de Hernández-Pacheco, que no deja de sorprendernos.

jueves, 5 de enero de 2017

"La extracción de gravas como principal factor de la degradación ecológico-paisajística y alteración hidrológica del río Ardila", por Muñoz Barco y otros.

Trabajo presentado por Pedro Muñoz Barco, Carlos Miranzo Torres, Ángel Sánchez García y Pedro Pablo Andrada Daza en el III Congreso Geológico de España (Salamanca, 1992), sobre el Plan Integral del río Ardila, un cauce muy alterado por las explotaciones de áridos naturales.






Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...