lunes, 27 de abril de 2015

Sismo de Brozas (24/04/2015).

A las 6:17 de la mañana del viernes, 24 de abril de 2015, se produjo este pequeño sismo, de poco más de magnitud 3 en la escala de Richter (3'2 según el IGN), que aparentemente no ha producido daños personales o materiales.

Ha sido un temblor de magnitud superior a los habituales que apenas son sentidos por la población, que suelen tener magnitudes entre 1 y 2. ¡Ojo! No confundir magnitud (energía generada por el terremoto) con intensidad (grado de daño).


Se ha podido sentir en otras localidades cercanas, como Alcántara, Membrío o Malpartida de Cáceres, entre otras.

Se ha localizado a 2 kilómetros de profundidad, al suroeste de la población de Brozas.

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jueves, 23 de abril de 2015

"Del hierro y el wolframio a la pizarra" (noticia de El Periódico Extremadura: 11-05-2008).

En el enlace http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/temadeldia/hierro-wolframio-pizarra_373076.html, publicado el 11 de mayo de 2008, aparece esta noticia de J. C. Z., que transcribimos a continuación:

Del oro, hierro y mármol de los romanos a la pizarra y el granito actuales, pasando por el wolframio y el uranio. Esta es la historia minera de Extremadura, donde la actividad ha tenido que ir adaptándose al ritmo de los mercados, cerrando unos yacimientos para abrir otros y, en algunos casos, reabriendo vetas que ya estaban clausuradas al subir la cotización de un determinado metal.

Según recogen los estudios de la Junta, en la región existen al menos cien yacimientos relevantes de distintos minerales --o el triple casi si se tiene en cuenta que muchos de ellos contienen más de un mineral--. La mayor parte acogen minas que fueron abandonadas por falta de rentabilidad, y que hoy incluso se han convertido en atractivos turísticos, como La Jayona.

Un estudio sobre los recursos realizado por la doctora en Geología de la Uex, Ascensión Murciego, explica que durante la época romana se explotaron sobre todo minas de hierro, plomo, oro, estaño y cobre, y como rocas ornamentales, las canteras de mármol.

Posteriormente la actividad decae, y sólo en el siglo XIX parece volver a resurgir con fuerza al amparo de la explotación de minas de plomo en Azuaga, Castuera y Plasenzuela.

Ya en el siglo pasado, la demanda de wolframio derivada de la necesidad de este metal para los blindajes de los vehículos durante la II Guerra Mundial da lugar a la apertura de gran número de explotaciones, la mayoría de pequeño tamaño, con la única excepción de La Parrilla, en Almoharín, de gran importancia.

Otro elemento que va cobrando auge es el fosfato, cuyo ejemplo más relevante es la mina cacereña de Aldea Moret, y también el hierro, que focaliza la actividad minera en el triángulo formado por Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra y, especialmente, Burguillos del Cerro, donde la actividad se mantiene hasta mediados de los 70.

También el antimonio registra una demanda que justifica la apertura de multitud de minas, donde destaca San Antonio, en Alburquerque.

Pero quizá el hecho más relevante en la minería extremeña del pasado siglo es la aparición de las minas de uranio en los 40, asociada a la apertura de las nucleares y al desarrollo también en diversos países de armamento nuclear. Ratones y Perdices en Albalá, o Lobo en La Haba, así como Cabra Baja, son muestra de este interés, que decae en los 80 al descubrirse yacimientos más rentables en otros lugares del mundo.

Con todo, el subsuelo extremeño aún guarda una gran riqueza mineral en metales como oro, estaño, wolframio, hierro, plomo, cinc, plata, cobre litio, cesio o antimonio, así como el uranio.



ROCAS ORNAMENTALES De momento, y a la espera de que los precios del mercado y las tecnologías hagan viable reabrir estos yacimientos, lo que ha tomado el relevo en la minería extremeña es la explotación de canteras para rocas ornamentales.

Actualmente se localizan más de 200 explotaciones en actividad, de las que se extraen 46 variedades, todas menos tres de granito. Las restantes son mármol, pizarra y cuarcita.

Las explotaciones de granito están localizadas en Garrovillas, Malpartida de Cáceres, Pidras Albas, Alburquerque, Villar del Rey, La Haba y Quintana de la Serena.

Así mismo destacan las canteras de Aceuchal, Higuera de Vargas, Barcarrota, Burguillos del Cerro y Valencia del Ventoso.

Por lo que se refiere a mármoles y calizas, las canteras están localizadas en Alconera. Finalmente, las pizarras son explotadas en Ladrillar y Villar del Rey.

El PIB de este sector ha crecido a un ritmo espectacular en los últimos años, de manera que la industria asociada a la extracción de las rocas se sitúa como el segundo sector industrial más fuerte, con 113 millones de euros anuales de riqueza generada. Además, en este sector de actividad el crecimiento ha ido muy asociado al aumento de la exportación con la apertura de nuevos mercados, donde la roca extremeña es muy apreciada y materiales como el granito son utilizados en países como Japón, Inglaterra o Nueva Zelanda, ya que prácticamente el 90% de la producción sale fuera.

martes, 21 de abril de 2015

"Restauran la fundición de plomo y el fogón de humos de la mina de la Jayona" (noticia del diario Hoy: 05-02-2009).

En febrero de 2009 Miguel Muñoz Vázquez escribe esta nota, sobre la recuperación del fogón de la fundición existente en Fuente del Arco, de gran valor patrimonila industrial y minero.

Transcribimos el texto:
La antigua fundición de plomo y el fogón de salida de humos de la mina de la Jayona han sido restaurados. Los trabajos que se han realizado, consisten en la limpieza de matorrales y malezas que después de tanto tiempo habían invadido la conducción hasta el fogón. La arreglado las paredes que comienzan en el horno y terminan en la chimenea, restaurando también un camino que con una distancia de más de 400 metros ha sido convertido en ruta de senderismo.

Actualmente, el monte donde se ubica el fogón, y la fundición están en manos privadas, aunque los actuales propietarios han colaborado permitiendo esta restauración de un elemento emblemático para Fuente del Arco, no sólo por su historia, y por las vistas que se pueden contemplar desde lo alto, sino por su historia minera, sin la cual no se entendería el desarrollo y progreso de la población.

La fundición, situada en la antigua estación de ferrocarril, fue propiedad de empresarios franceses y hace más de cien años que dejó de funcionar. El plomo que se fundía procedía de minas cercanas a la localidad, junto a ella se construyó un fogón para que saliera el humo, porque los animales se morían de los gases que desprendía el plomo al fundirse. El lugar es conocido como Cerro Fogón o Cerro de los Humos.

lunes, 20 de abril de 2015

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...