viernes, 6 de enero de 2012

"Descripción geognóstica de Extremadura y norte de Andalucía del ingeniero de minas y sociólogo francés Fréderic Le Play en 1834", por Iglesias de Ussel y Castón Boyer.

En el número 62 de la Revista de Estudios Regionales, año 2002, se publicó este interesante artículo sobre los datos aportados por este viajero europeo durante el año 1833.
Realmente, Le Play ejerció más de sociólogo que de ingeniero de minas en este viaje, a pesar de que no abandona las descripciones geológicas en ningún momento. El texto de Le Play fue publicado en 1841, con traducción de Fernando Cútoli y Lagoanere.






































jueves, 5 de enero de 2012

"Rocas y minerales de la región extremeña: su utilización didáctica", por Redondo Muñoz y otros.

En la Campo Abierto: Revista de Educación, nº 4, de 1987, Redondo Muñoz, Jociles Callejas, Ruíz Macías, Caro Gámez y González Bravo publicaron este trabajo que, como su título indica, se refiere a una aplicación didáctica de los minerales y rocas de Extremadura.
El método cosiste en el estudio de muestras previamente recolectadas, así como en la creación de un fichero de imágenes con fines comparativos y educativos.






miércoles, 4 de enero de 2012

La huella del terremoto de Lisboa tras 250 años: noticia en El Periódico Extremadura (4-11-2005).

Nieves Agut redactó esta noticia en noviembre de 2005, que traigo como recordatorio de la reseña bibliográfica que en su momento hice del libro de don Faustino Martínez sobre los efectos del terremoto de Lisboa, en 1755, sobre la Catedral de Coria (ver http://geologiaextremadura.blogspot.com.es/2010/10/ediciones-ix-el-terremoto-de-lisboa-y.html).


Investigador  Martínez junto a las grietas del edificio.
Investigador Martínez junto a las grietas del edificio.
Foto:N. A

La Catedral de Coria es este mes el centro de atención de aquellos que han investigado a fondo las consecuencias que el terremoto de Lisboa, en noviembre de 1755, ocasionó sobre el edificio más emblemático de la localidad cauriense.

Después de 250 años, aún pueden verse los efectos de un suceso que causó la muerte a una veintena de vecinos que en ese momento se encontraban en misa en la catedral, así como cuantiosos daños materiales que durante mucho tiempo fueron la gran preocupación para el que era obispo entonces, Juan José García Alvaro.

El autor del libro El terremoto de Lisboa y la Catedral de Coria 1755-1759 , Faustino Martínez, visitó ayer la catedral y comentó que el testero, la balaustrada y los pináculos fueron las partes más dañadas del exterior. De hecho, si uno levanta la mirada puede observar una amplia grieta que resquebraja los sillares del edificio. "Podemos estar tranquilos porque se han puesto unos testigos y demuestran que la grieta no se abre", comentó Martínez.

Los daños ocasionados en la catedral obligó al cabildo a realizar una serie de actuaciones en contra de su voluntad. Una de ellas fue vender la plata vieja para obtener medios con los que arreglar algunos desperfectos. "Se vendieron muchos objetos como vasos y cruces en desuso", explicó Martínez. El dinero que se ingresó permitió arreglar la veleta y la cúpula que el terremoto derribó.

Los grandes daños que registró el interior de la catedral, concretamente, en la capilla principal y en el retablo mayor obligó al clero a suspender la actividad en el edificio y buscar otro lugar donde celebrar los actos religiosos. Los sacerdotes optaron por la parroquia de Santiago, pero el intenso frío les hizo irse al Convento de Las Monjas y aquí "les faltaba espacio", señaló Martínez.

Tras recorrer diferentes sitios, cuatro años después, en 1759, el Cabildo por fin retoma la actividad con normalidad en la catedral. Ese día, "se hizo una fiesta por todo lo alto". De aquel terremoto hoy quedan las huellas y recuerdo.

Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...