viernes, 3 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (III).

Riesgo Sísmico

El riesgo sísmico en Extremadura es mayor de lo que se cree. Según el mapa de peligrosidad sísmica, elaborado en la norma sismorresistente NCSE-94, Extremadura se ve afectada de modo importante (intensidad de grado superior a VII para un periodo de retorno de un milenio) al S y SO.

Mapa de peligrosidad sísmica para un T (periodo de retorno) de 1000 años.

Destacar un dato en cuanto a las predicciones de este mapa. En la anterior norma sismorresistente, la P.D.S.-1 (1974), las predicciones se hacían valorando la intensidad (medida genérica del daño provocado), de modo que quedaban englobadas ciertas zonas del SO de la provincia de Badajoz (zona de Olivenza, con intensidades de hasta grado IX) y el área de Don Benito. En la NCSE-94, en cambio, se han realizado las predicciones para un periodo de retorno (es decir, tiempo para el cual existe certeza estadística de ocurrencia de un terremoto) de 500 años teniendo en cuenta el factor de contribución (que consiste en introducir la influencia de otros terremotos -generalmente fuera de la zona de estudio- en los cálculos de peligrosidad), de la aceleración sísmica básica (valor relativo de la aceleración generada en el seismo respecto a la de la gravedad). Existen fórmulas de correlación entre la intensidad en unidades MSK (propuesta en 1964 por Medveder, Sponhever y Kamik) y la aceleración sísmica básica.

A nadie se le escapa el efecto que en Extremadura han tenido los seismos producidos en sus cercanías (por ejemplo, el terremoto de Lisboa de 1755 u otros temblores en Andalucía, sentidos especialmente al S de nuestra región): por ello van a tener una influencia decisiva en dicho factor de contribución, de modo que zonas que en la anterior norma sismorresistente quedaban fuera de riesgo, entran actualmente a formar parte de las áreas de riesgo sísmico, como pueden ser las más occidentales de la provincia de Cáceres (Herrera de Alcántara y Cedillo) y sudoccidentales de Badajoz (Valencia de Mombuey, Cheles, Villanueva del Fresno, Zahínos y Táliga, entre otros).
Mapa de peligrosidad sísmica en la N.C.S.E.-94.

En cuanto a las medidas predictivas, el único sistema, no del todo eficaz, es el uso de la teoría de la dilatancia, mediante la cual se producen ciertos fenómenos precursores de un terremoto (variaciones de pH, de conductividad eléctrica, de velocidades de ondas sísmicas, así como de emisiones de gases radiactivos, como el radón), debidos todos ellos al estado tensional previo a la rotura cortical que generará las ondas sísmicas.

Su prevención, no obstante, es más eficaz, ya que se basa en medidas estructurales (aplicación de la norma sismorresistente como base para una buena ordenación territorial) y no estructurales (Protección Civil).

jueves, 2 de diciembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (II).

Clasificación (datos de Ayala Carcedo)

Los riesgos geológicos son considerados como riesgos físico-naturales, junto con los cósmicos, climáticos y geoclimáticos. En éstos últimos, los geoclimáticos, se incluyen las inundaciones, por la importancia de la componente climatológica en su desarrollo.

Llegados a este punto, resulta conveniente completar la clasificación de los riesgos en general y geológicos en particular, según su carácter -natural, inducido o mixto-, y, para los naturales y mixtos, según su origen, ligado a la geodinámica interna y externa.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Sendero de los Apalaches en Extremadura...próximamente.

El Sendero Internacional de los Apalaches (International Appalachian Trail) empieza a desarrollarse en 1921 cuando Benton MacKaye propuso la idea de hacer un sendero que siguiera toda la Cordillera de los Apalaches Norteamericana (desde el Estado de Alabama al Estado de Maine). Se materializa en 1937, cuando se define el sendero desde Springer Mountain (Georgia) a Katahdin Mountain (Maine).


Algunos datos de interés del Sendero:
  • Es el sendero de mayor longitud de EEUU (3.506 Km).
  • Atraviesa 14 estados.
  • Se conserva con la ayuda de 39 asociaciones de senderistas junto a sus socios.
  • Se estima que más de 10.000 personas han completado el Sendero y que cada año 4 millones de personas hacen algún tramo.
  • La menor altitud se encuentra en Bear Mountain en el Estado de New York, con 37,8 m. y la mayor esta situada en la Montaña de Mitchell, en el estado de Carolina del Norte, con una altitud de 2.040 m.
  • El sendero se suele empezar entre marzo y abril, para terminarlo en septiembre (se suele tardar en recorrerlo entre 5 y 6 meses) y se ha estimado el coste en realizarlo en aproximadamente de 3.000 €.
  • Las infraestructuras no están muy desarrolladas, ya que la mayoría del sendero discurre por Parques Nacionales, donde lo único que hay son refugios con pocas comodidades.
Los responsables de mantener ese sendero son un grupo de geólogos, biólogos marinos e ingenieros de montes que tienen su sede en Maine, y que decidieron seguir la geología de los Apalaches por todo el mundo. Para ello contactaron en Europa con instituciones geológicas y de montañismo de Groenlandia, Irlanda, Escocia, Gales, Noruega, Francia, España y Marruecos.

Ruth Hernández Paredes, geóloga, es la coordinadora del sendero apalachiano en España. Es, por supuesto, también quien más ha divulgado hasta la fecha este sendero en nuestra región. Así, señala que en España el tramo más importante de ese sendero estará en la comarca de las Villuercas-Ibores-Jara, porque es el único lugar donde se ve una cordillera como la de los Apalaches de Norteamérica, con la misma estructura y sin estar cubierta por vegetación o por otras rocas cenozoicas.

La idea fundamental para la continuidad de este sendero por Europa, España y consiguientemente Extremadura, es que cada asociación de senderismo sea la responsable de mantener en buen estado el tramo correspondiente a su comarca, que poco a poco se iría uniendo con otros para hacer un sendero de orden mayor, antes de balizarlos. En España la idea es empezar por Asturias y Galicia, bajar por Portugal y salir por las Villuercas, enlazando finalmente con la cordillera del Atlas, en Marruecos.

Para más información:

martes, 30 de noviembre de 2010

Los riesgos geológicos en Extremadura (I).

Voy a incluir una serie de entradas, correspondientes a un trabajo sobre el estado del conocimiento en materia de riesgos geológicos en Extremadura. Lo he subdividido en partes, para que su lectura sea algo más amena.

Introducción
La conciencia social al respecto de los riesgos geológicos queda patente en el hecho incuestionable de la mayor cobertura hacia este modalidad de riesgos por parte de las compañías aseguradoras.
El uso del término "riesgo" no se refiere a magnitud alguna ni de probabilidad ni de pérdidas o daños esperados. Es por ello que aunque parezca que debamos hablar de peligros geológicos y no de riesgos geológicos, sigamos esta última terminología según las ideas de Ayala Carcedo, cuya definición es: "Un riesgo geológico es todo proceso, situación o suceso en el medio geológico, natural, inducido o mixto, que puede generar un daño económico o social para alguna comunidad, y en cuya predicción, prevención o corrección han de emplearse criterios geológicos".

Importancia socioeconómica de los riesgos geológicos
Sin duda, es éste el aspecto que más destaca en los riesgos geológicos (y naturales, en general), ya que de todos es conocido el gran número de pérdidas humanas y materiales que aquellos provocan anualmente.
Por ejemplo, como dato orientador, el Servicio Geológico Español (http://www.igme.es/) realizó un análisis en 1986 en el que predecía las pérdidas materiales, expresadas en valor monetario, en el periodo 1986-2010, resultando que los gastos previsibles (en billones de pesetas) para el periodo 1986-2010 serían los siguientes: inundaciones (2'8), terremotos (0'084), movimientos de ladera (0'76), erosión (0'07), diámica litoral (0'21), arcillas expansivas (0'1) y volcánico (0'02).

lunes, 29 de noviembre de 2010

"Eduardo Hernández-Pacheco y Estevan (1872-1965). Apuntes biográficos y obra científica", por Julio Lozano.

La publicación en 2004 del libro que muestro en esta nota, vino a configurar una versión casi definitiva de la biografía de nuestro más afamado geólogo, Eduardo Hernández-Pacheco.
Hombre de grandes dotes científicas, tocó varios palos de la ciencia, pues además de la Geología Física, se adentró en la Paleontología o la Arqueología, entre otras ramas del saber. Fue un referente casi intemporal, a pesar de que vivió dos regímenes políticos totalmente contrapuestos. Aunque también debe explicarse que su figura y valor científicos no fueron en modo alguno puestos en duda, teniendo el respeto de toda la colectividad científica y política de la época. Recordemos, además, que "Pachecón", como se le suele denominar, proviene de la generación del 98 (científica), que sufrió duramente el golpe moral tan explícitamente recordado en los libros de Historia, por la pérdida de nuestras colonias. Varapalo que Eduardo H-P superó con el trabajo bien hecho, siendo él y otros como él, el soporte científico de al menos toda una generación posterior de geólogos y geógrafos.

El autor, en el centro, flanqueado por el Director del IES y Esteban Cortijo (a su derecha).
 El trabajo de recopilación realizado por Lozano, profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria "Profesor Hernández-Pacheco" de Cáceres, es la mejor realizada hasta la fecha. Esta nueva biografía fue publicada rememorando el 25 aniversario del citado Instituto y demuestra que algunas ediciones pueden muy bien tener cabida en otros ámbitos que no sean exclusivamente las consejerías de la Junta de Extremadura, las diputaciones provinciales o las cajas de ahorro.
El libro fue presentado por el autor, arropado por el director del instituto (a su izquierda) y por Esteban Cortijo, biógrafo éste de Mario Rosso de Luna, a su vez gran amigo de Pachecón.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Piritrón de piritrones: piritas extremeñas.

Este no es el nombre de una variedad de pirita ni, por supuesto, el de ningún ser de mundos telúricos. Es, sencillamente, el vocablo que inventó un amigo para referirse a un montaje mineralógico, cuyo protagonista era el sulfuro de hierro, es decir, "pirita". Recordemos que la pirita pertenece al grupo de los sulfuros y forma cristales cúbicos, piritoédricos u octaédricos. Contiene un 46.4% de hierro y el resto de azufre. También llamada "Oro de los tontos", por haber sido en ocasiones confundida con el oro nativo, por sus similitudes en cuanto a color y brillo.
Estas imágenes muestran la "escultura" que apuntaba anteriormente, pues es el mejor calificativo que se me ocurre para definir el concepto artístico que mi amigo quiso dar a aquella obra. Los ejemplares que forman tal composición están recogidos esencialmente de Navajún (La Rioja) y de Valuengo (Jerez de los Caballeros). Los primeros son los de hábito cúbico, mientras que los extremeños suelen ser de hábito pentagonododecaédrico (los llamados piritoedros), algunos maclados.

  
Pero los verdaderos "piritrones" extremeños, si es que así se les puede llamar, son los que aparecen en la Cantera San Carlos, en la corneana o cornubianita (¡Gutiérrez, que le veo...!) formada en el contacto metamórfico del granito y la pizarra. Pueden alcanzar hasta los 3 cm de diámetro y son piezas que, debidamente preparadas, son muy vistosas. Para hacerse una idea de las dimensiones, pensad en que una moneda de euro apenas ocupa un pentágono.
¡Muy importante! Si los aficionados a la mineralogía ya están pensando en su siguiente excursión a Valuengo, deben tener en cuenta que para acceder a la cantera hay que solicitar el pertinente permiso a la empresa explotadora. En cualquier caso, mucho cuidado, pues es un lugar peligroso.

jueves, 25 de noviembre de 2010

"Estudio de la bibliografía geológica en la C.A. de Extremadura", por Fdez.-Falero.

Con el patrocinio de Caja de Salamanca y Soria, la Universidad de Extremadura publicaría este trabajo en 1994, cuya autoría corre a cargo de María del Rosario Fernández Falero, María Jesús Liso Rubio y Antonio Pulgarín Guerrero. Realmente, se trata de la adaptación del trabajo presentado por la Sra. Fdez.-Falero como memoria de licenciatura.
Es muy curioso este libro, pues bien podría haber abordado un tema diametralmente diferente al elegido. Para los geólogos, no obstante, esa elección ha sido muy importante, pues pone en orden la numerosa y dispersa bibliografía geológica escrita sobre Extremadura hasta el momento de la realización del trabajo.
El estudio está basado en las consultas de seis bases de datos internacionales (GEOARCHIVE, GEOREF, GEOBASE, PASCAL, CA SEARCH y LCMARC) y tres nacionales (ICYT, ISOC y ISBN), siendo las tres primeras monodisciplinares. Se utilizaron los siguientes descriptores: EXTREMADURA, CÁCERES y BADAJOZ, con la geología como base común de búsqueda. Posteriormente, se realizó una clasificación y tratamiento bibliométrico de la información.
En relación con la información obtenida mediante este tipo de búsqueda retrospectiva, debe mencionarse que la producción bibliográfica suele estar reflejada fundamentalmente en las bases de datos nacionales y Extremadura no es una excepción. Por ello, la utilización exclusiva de bases de datos internacionales para el estudio de la producción científica de una región geográfica, como es el caso del Science Citation Index, no refleja en absoluto la realidad bibliográfica y constituye una aproximación bibliométrica tosca, sin contar con el hecho de perjudicar notablemente a las publicaciones nacionales.
Para finalizar, destaco las conclusiones de este trabajo:
  • Se recuperaron en total 875 documentos.
  • Las bases de datos que más documentos han permitido recuperar han sido GEOREF y PASCAL.
  • El 60% de los documentos recuperados son artículos de revistas.
  • Las revistas en que se publicaron tales documentos son 119 y la mayoría son españolas (66), destacando entre todas ellas con diferencia el Boletínd el Instituto Geológico y Minero de España, en lo que a producción se refiere, con 141 artículos.
  • La distribución de los 565 artículos recuperados de las bases de datos sigue una distribución de Bradford (también aplicable, por cierto, a la información publicada en internet).
  • Los documentos recuperados en la búsqueda fueron publicados por 705 autores. La mayoría de estos autores tiene un solo trabajo. Hay un autor que, excepcionalmente, está presente en 37 trabajos.
  • El 40% de los trabajos está firmado por un solo autor, otro 40% está firmado por dos o más autores y el resto está firmado por más de tres autores. Como curiosidad, indicar que hay un trabajo firmado por ¡13 autores!
  • 29 autores tienen un nivel de productividad superior a 1 (publicaron más de 10 trabajos), 253 autores tienen un nivel de productividad entre 0 y 1 (publicaron entre 2 y 9 trabajos), mientras que 423 autores tienen un nivel 0 (publicaron solo un trabajo).
  • En el Journal Citation Reports (dato de 1992) solo aparecieron 27 revistas: seis estadounidenses, seis holandesas, cinco británicas, cuatro alemanas, dos francesas, una italiana, una noruega, una húngara y una española. Como nota aclaratoria, decir que en 2008 la revista de la Universidad de Barcelona, Geologica Acta, tiene asignado un factor de impacto de 2'245, siendo la sexta revista de la lista (42 en total). Es un ejemplo de lo que ha cambiado el mundo de la publicación científica en España en menos de una década.


Mancomunidad Geominera, un ejemplo de difusión geológica.

Mancomunidad Geominera (http://www.mancomunidadgeominera.com/) es una web que nos enseña los valores geológicos y mineros de la varios puebl...