Cuando aún se mantenía la idea de un origen debido a impacto meteorítico, en 2003 se publicó este trabajo especializado, fundamentado en los análisis de laboratorio, donde los autores (Enrique Díaz-Martínez y Jens Örmo) ya empezaban a postular un origen diferente de la roca pumícea de El Gasco, debido a procesos de vitrificación. Posteriormente, esta idea cristalizaría, siendo hoy en día la principal hipóstesis de trabajo.

